La lesión en el aductor de Serge Gnabry fue un golpe sensible para el Bayern Munich. El futbolista de 30 años venía de una recuperación futbolística notable durante la temporada: había entrado como reemplazo de Jamal Musiala, quien estaba afuera por una lesión de larga data, y su desempeño fue tan sólido que Musiala no logró recuperar el lugar en el once titular aun cuando volvió a competir a comienzos de año. Gnabry se mantuvo como una pieza fija en los partidos más importantes del equipo hasta que, a mediados de abril, sufrió la rotura de su aductor; eso le cortó la temporada y, de paso, también sus chances de llegar al Mundial.
Ese contratiempo terminó funcionando como una especie de “bendición” para Musiala. La lesión de Gnabry se dio justo cuando el mediapunta de 20 años empezaba a recuperar su mejor nivel. En marzo, un problema en el tobillo lo dejó al margen, lo obligó a bajarse de compromisos internacionales y hasta llevó a que Oliver Kahn planteara la posibilidad de que se perdiera el Mundial.
Para abril, sin embargo, el panorama cambió: Musiala volvió a mostrar filo, encadenó actuaciones destacadas y volvió a marcar la importancia tanto para el club como para la selección.
La escalada de Musiala tras la lesión de Gnabry
- En la Bundesliga, comenzó a convertir desde el rol de jugador de rotación, mientras Gnabry era preservado en ese momento.
- En los cuartos de final de la Champions League contra Real Madrid, aportó un impulso determinante desde el banco.
- Luego, tras la lesión de Gnabry, Musiala regresó de manera directa al once inicial.
- En ese tramo, acumuló seis goles y asistencias en siete partidos, con una versión cada vez más fina: pases más brillantes y conducción más intrincada.
Vincent Kompany, entrenador del Bayern, había dejado un mensaje claro sobre el estado del jugador: planteó que la lesión de Gnabry coincidió con que Musiala estaba muy cerca de su mejor condición. “En lo físico está muy próximo a su pico. Puede correr, presionar, ir a recuperar y ganar duelos ahora. Queda una sola duda: cuándo vuelve ese ‘Magic Musiala’, el de su mejor versión. Cuando regrese esa libertad total, que va a volver, vas a ver una versión más completa de Jamal. Como entrenador, espero ese momento”, explicó.
El calendario europeo le trajo una prueba enorme: el Bayern enfrentó a PSG en las semifinales de la Champions League, el mismo rival ante el cual Musiala se había quebrado la fíbula durante el verano previo, en el Mundial de Clubes. Contra ese conjunto, el mediapunta volvió al once y de inmediato se transformó en una figura importante: era el escenario perfecto para el regreso de “Magic Musiala”, con una historia que parecía hecha a medida para el fútbol.
La ida ante PSG: participación sin impacto
- Musiala arrancó como titular en el primer partido de la eliminatoria ante PSG.
- Pese a ello, no logró gravitar en el desarrollo del encuentro.
- La película se la quedaron Michael Olise, Harry Kane y Luis Díaz.
- Aun con cuatro goles del Bayern, Musiala no registró un remate al arco, tampoco asistencia y ni siquiera una ocasión clara limpia.
- Su único pasaje de peligro terminó desaprovechado de manera desafortunada.
- Completó 26 pases, el segundo menor registro entre los titulares.
- Además, estuvo 34 minutos menos en cancha que Alphonso Davies, que aun así logró más.
El partido, en términos generales, lo pasó por arriba. En parte, por el propio guion: el juego se movía sobre todo por las bandas y casi no se detenía en el centro. La pelota parecía esquivar la zona del mediocampo, como si hubiera clavos clavados allí. Joshua Kimmich y Aleksandar Pavlovic, encargados del doble cinco, también buscaban protagonismo, pero con poco éxito. En ese contexto, la falta de participación de Musiala se parecía a lo que le ocurría al resto en el centro.
Desde el club salieron a responder las críticas con matices. Max Eberl, director deportivo, relativizó el cuestionamiento a Musiala: “No me pareció que no estuviera en el partido contra París”. Y aun así, ¿qué más podía decir? Había una escena en el minuto 33 que lo dejaba señalado: Musiala permitió que Joao Neves se imponga desde un córner, situación que terminó en el 1-2. Aun así, Eberl sostuvo que su trabajo fue enorme: “Puede que no haya brillado tanto como los demás, pero trabajó muchísimo para el equipo”. En esa misma línea, se informó que Musiala disputó 15 duelos, el segundo total más alto del Bayern, solo por detrás de Olise, y ganó diez.
El 3-3 con Heidenheim: otra chance que no explotó
Cuatro días después del partido en París, el Bayern recibió a 1. FC Heidenheim por la Bundesliga en un encuentro que, para el local, no pesaba tanto en la urgencia. Musiala fue uno de apenas cuatro jugadores que mantuvieron el lugar en el once. Sin embargo, contra el último de la tabla no logró encenderse: “Como los demás, no estaba al cien por ciento”, remarcó Eberl tras el 3-3. Musiala apenas logró un remate poco peligroso antes de que Kompany lo reemplazara en el entretiempo.
Eberl intentó ponerlo en perspectiva: “Ya sumó minutos, así que lo tomo como algo positivo”. Y cerró con la mirada puesta en la Champions: “Nos va a ayudar el miércoles”. En la vuelta ante PSG, Musiala tendrá una segunda oportunidad para volver a construir un momento del tipo “de esos equipos”. A pesar del doblete de Leon Goretzka ante Heidenheim, su lugar en el once titular sigue asegurado, con la chance de reescribir lo que quedó pendiente en la ida.
