En la previa del partido de la Bundesliga ante el VfL Wolfsburg, que llega con la soga al cuello por la zona de descenso, el entrenador de Bayern Múnich, Vincent Kompany, dejó claro en conferencia de prensa que su rol no pasa solo por la táctica: también tiene que ver con marcar el camino después del golpe anímico de mitad de semana en la Champions League, cuando el equipo quedó eliminado frente a PSG.

“Siempre hay cosas en juego”

Consultado de manera puntual si el arranque del sábado a las 18.30 (hora local) era una forma de “mandar un mensaje” de cara a la final de copa, Kompany respondió con una mirada más amplia: “Para Bayern siempre hay mucho en juego. Incluso una vez empatamos en un amistoso contra Düren y, la semana entera, los diarios estuvieron con eso”. Tras una breve ronda de risas, el técnico remarcó: “En el fondo, siempre se siente que hay mucho en juego”.

El propio amistoso que mencionó se jugó el 28 de julio de 2024, ante Düren, y terminó 1-1. Fue el segundo encuentro de Kompany al mando luego de su llegada desde Burnley, y el Bayern se fue al descanso perdiendo. En el complemento, Nestory Irankunda —que más tarde sería vendido a Watford— anotó para empatar y dejar el marcador definitivo en igualdad.

La autocrítica del club y el golpe a Ito

En paralelo, el director deportivo Christoph Freund reconoció que el rendimiento no fue el esperado: “No jugamos bien y se notaba que estábamos cansados. Habíamos imaginado que iba a ser un poco distinto. Las condiciones del campo lo volvieron difícil. Al final, fue un entrenamiento, pero igual queremos hacerlo mejor y disfrutarlo. Hoy se nos complicó”.

El amistoso también tuvo un contratiempo para el Bayern con el nuevo refuerzo Hiroki Ito. El japonés sufrió la rotura de un metatarso alrededor de los 20 minutos de juego, por lo que quedó inactivo durante varios meses.

El fin del sueño de triplete y el “ejemplo” en casa

Desde aquel partido con Düren, el escenario cambió por completo: el sueño del triplete se apagó tras el empate 1-1 del miércoles ante Paris Saint-Germain, resultado que terminó dejando a Bayern afuera de las semifinales de la Champions League. En ese sentido, Kompany insistió con una idea central: la respuesta tiene que empezar por el ejemplo.

“¿Cómo se marca un ejemplo? Empieza en casa”, sostuvo el DT. Y amplió con una imagen bien concreta: “Los chicos lo sintieron duro al día siguiente, entonces como papá tenés que pasar por al lado, decir ‘vamos, muchachos, agarrá pan, desayuná y volvé a meterte’. No es solo cosa de los jugadores. Hay mucha gente alrededor que ahora necesita un empujón extra para volver a la ofensiva. Hasta los hinchas pueden necesitarlo. Desde ahora queremos demostrar que dejamos eso atrás y que podemos darlo todo”.

Hasta la final de la DFB-Pokal

Con la mirada puesta en el futuro inmediato, Kompany también pidió no bajar la intensidad. El objetivo, por ahora, es seguir empujando hasta la final de la DFB Cup ante VfB Stuttgart en Berlín, el 23 de mayo: “Todavía puede pasar mucho en las próximas dos semanas. Y no solo dentro de esas dos semanas: después también”.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.