La UEFA decidió meter mano de lleno en el calendario de selecciones europeas una vez finalizado el Europeo de 2028. El cambio busca modificar la estructura de competencia y también la forma en la que los equipos se enfrentan entre sí, con un rediseño que impacta tanto en la Nations League como en las eliminatorias para los grandes torneos internacionales.

Datos clave

  • El rediseño se aplicará tras el Europeo de 2028 y afecta la organización del calendario de selecciones.
  • La Nations League pasará de cuatro divisiones con grupos de cuatro a tres ligas con 18 equipos cada una.
  • En lugar de jugar contra todos en doble vuelta, cada selección disputará seis partidos frente a cinco rivales distintos.
  • En las eliminatorias europeas se adoptará un modelo por divisiones con una liga principal y otra para el resto, separando por ranking.
  • Se mantienen los play-offs de ascenso y descenso y también un camino de clasificación con repesca para los cupos restantes.
  • De cara al ciclo 2028-29, las federaciones deberán prepararse para una etapa de transición con definición de calendarios y acuerdos de transmisión.

La Nations League cambia de formato: menos repetición, más “cruces”

Hasta ahora, el esquema de la Nations League se basaba en cuatro niveles (tiers). En cada uno, las selecciones quedaban distribuidas en grupos reducidos de cuatro equipos y se enfrentaban a todos en doble partido: uno en condición de local y otro como visitante. Esa lógica de “ciclo completo” contra cada rival dentro del grupo es la que la UEFA pretende dejar atrás a partir del nuevo modelo.

El plan anunciado introduce tres ligas, cada una con 18 selecciones. Dentro de cada división, las naciones se agruparán por zonas de seis equipos. En ese contexto, el calendario se organizará para que cada selección dispute seis encuentros, enfrentándose a cinco rivales diferentes. El punto central del cambio es que ya no habrá una doble tanda clásica contra cada rival del grupo, sino que los enfrentamientos con rivales provenientes de distintos bombos de siembra se definirán mediante cruces en los que el local y el visitante quedarán asignados por sorteo y estructura, conservando solo un “vínculo” de dos partidos con un equipo que provenga del mismo bombo de origen.

El gran giro: eliminatorias europeas por ligas y grupos más grandes

El paquete de reformas no se limita a la Nations League. La UEFA también quiere reordenar la forma en la que Europa define a sus clasificados para torneos como el Mundial, donde históricamente se trabajó con grupos de cinco o seis equipos, con todos contra todos en localía y visita durante una ventana de ocho a diez partidos.

En el nuevo esquema, se sustituye el modelo tradicional por una estructura de ligas, dividida en dos niveles. El primer nivel reunirá a las 36 selecciones mejor posicionadas en el ranking. El segundo nivel contendrá al resto: en principio, entre 18 y 19 países, según el total final de participantes en el proceso.

Dentro de la liga principal, la organización contempla tres grupos de 12 equipos. La UEFA propone, además, un formato que se parece más a competiciones modernas de clubes: cada selección disputará seis partidos contra seis rivales distintos. Para armar esos enfrentamientos, se tomarán dos equipos de cada uno de los tres bombos de siembra, de modo que el calendario no dependa de una repetición de rivales dentro de un grupo cerrado.

El resultado, según el enfoque del proyecto, implica una ruptura fuerte con la etapa de grupos actual, porque deja de lado la idea de “doble vuelta completa” y reduce la frecuencia con la que cada selección se topa siempre con los mismos rivales.

Qué se mantiene y cómo será el acceso: play-offs y chances para los de abajo

Aunque el cambio es profundo, la UEFA no pretende borrar del todo elementos que han funcionado. En particular, el sistema de ascenso y descenso con play-offs seguirá existiendo, con el objetivo de conservar un puente competitivo entre las nuevas ligas.

En el segundo nivel, se mantendrá una organización por grupos de seis equipos en tres zonas, aunque también aparece la posibilidad de que una de esas divisiones sea de siete para asegurar la participación de todas las asociaciones miembro y no dejar a nadie afuera por cuestiones de cantidad.

El camino de clasificación también queda definido con un criterio mixto. Las selecciones mejor ubicadas dentro de la liga principal obtendrán acceso directo a los torneos finales. El resto de los cupos se definirá mediante un sistema de play-offs de alto impacto, que funciona como una repesca para completar las plazas.

La intención declarada detrás del diseño es que el recorrido siga siendo “inclusivo”: incluso los combinados de menor ranking conservarán una chance matemática de llegar a etapas grandes, evitando que el certamen sea demasiado cerrado desde el inicio.

Transición hacia 2028-29: calendario y transmisión en definición

De cara a la implementación prevista para el período 2028-29, las federaciones nacionales deberán prepararse para una etapa de transición. La UEFA, por su parte, deberá terminar de cerrar los detalles del cronograma y también los paquetes de transmisión en los próximos meses.

En el tramo final hacia esa temporada, jugadores y aficionados estarán atentos al impacto que este calendario más cargado y con una lógica distinta de rivales pueda tener tanto en el fútbol doméstico como en la dinámica internacional, especialmente por la cantidad de compromisos y por la manera en que se repartirán los partidos en función de los bombos y las localías.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.