El presidente Khaldoon Al Mubarak abrió el costado más particular de su vínculo con Pep Guardiola y contó cómo, en más de una ocasión, el carácter intensísimo del entrenador derivó en momentos emocionales en los que el propio DT pareció acercarse al límite, incluso en pleno Etihad Stadium. Aun así, con el paso de los años, esa relación terminó siendo uno de los pilares del funcionamiento de Manchester City, que se tradujo en un ciclo de títulos y en una amistad que fue mucho más allá del rol laboral.

Datos clave

  • Al Mubarak describió que Guardiola vivía instantes de máxima carga emocional, con la sensación de que “ya no daba más” antes de reencaminarse.
  • El presidente remarcó que, cuando Pep decía “me voy”, no siempre significaba una renuncia real: era parte de su forma de gestionar la presión.
  • La relación entre ambos fue presentada como un factor central del éxito del City, que acumuló 17 trofeos importantes, con seis Premier League y la Champions como consagración pendiente.
  • Guardiola, con contrato en vigencia y con deseo de marcharse, terminó optando por el final de temporada con un año restante en su vínculo.
  • Enzo Maresca, ex asistente, aparece como el candidato con más chances para tomar el mando.

La presión y el “no puedo más” de Guardiola

Al Mubarak aseguró que, a lo largo de los diez años, el camino incluyó subidas y bajadas, y que en los tramos más difíciles Guardiola, por momentos, se expresaba como si necesitara cortar todo. En su relato, el presidente sostuvo que la cantidad de veces en las que Pep parecía “abandonar” era enorme, aunque aclaró que esas palabras no debían tomarse como una renuncia literal.

El dirigente comparó la situación con la fábula del “muchacho que gritaba lobo” para explicar el contexto: cuando Guardiola decía que se iba, no era que efectivamente estuviera decidido a dejar el proyecto. El propio Al Mubarak entendía que había que manejar esa intensidad de manera profesional, sin concederle un significado definitivo a cada manifestación emocional.

En ese marco, el presidente contó que el vínculo con el entrenador fue un elemento clave para sostener el rendimiento del equipo. Según explicó, la relación no se limitó al trabajo: se transformó con el tiempo en una amistad profunda, que incluso le permitió intervenir para “bajarlo del borde” en períodos complejos.

Amistad, rol personal y el momento de la decisión

Al Mubarak fue más allá y definió a Guardiola no solo como el DT del club, sino como un amigo. Dijo que con los años se acercaron a tal punto que, en su propia visión, él terminó adoptando un papel casi terapéutico, como si fuera un “psiquiatra”, porque su intención era siempre devolverlo a un lugar de estabilidad. En esa línea, aseguró que lo sostuvo y lo trajo de vuelta en diferentes etapas, convencido de que ese era el camino correcto.

Con la historia de falsas alarmas como antecedente, el presidente admitió que esta vez observó un cambio real en la señal. La diferencia llegó cuando Guardiola expresó su intención de marcharse pese a que aún restaba un año de contrato. El entrenador, de 55 años, había renovado en distintas oportunidades: en 2018, 2020, 2022 y 2024. Pero, según la lectura de Al Mubarak, la misma energía que lo mantenía en marcha terminó necesitando un descanso.

Para explicar el desenlace, Al Mubarak sostuvo que ambos sabían que era el momento: “él lo sabía y yo sabía que él lo sabía”, y por eso la salida era lo más correcto, también lo natural para el entrenador. Remarcó que Guardiola no imaginó extenderse más allá de cuatro años en un primer plano, y luego incluso pensó en cinco como techo, pero a partir de esos períodos la pregunta constante era cuánto tiempo más quedaba y de qué manera debía hacerlo “en el momento correcto”. Y, según el presidente, siempre iba a existir un instante en el que la decisión se volvería concreta.

El City que viene y el mensaje a la hinchada

Manchester City encarará una etapa sin el que, para muchos, fue el líder más determinante de su era moderna. Enzo Maresca —ex asistente— aparece como el principal candidato para asumir el cargo en el corto plazo. Al Mubarak señaló que el cambio implica una sacudida para el gigante inglés, pero pidió calma a los hinchas mientras el club termina de definir el próximo paso institucional.

Sobre el arribo del nuevo DT, el presidente fue claro con el pedido de paciencia: “Muy pronto lo vamos a anunciar”. Además, transmitió la idea de que la dirigencia ya trabaja para seleccionar y traer al mejor entrenador posible, con la intención de que el entorno se sienta respaldado con la elección final.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.