Con la mira puesta en la segunda mitad de la serie de cuartos de final de la Champions League ante Real Madrid, el entrenador no terminó de definir cuánto rotará el equipo para el viaje a Hamburgo, que atraviesa un momento delicado por la pelea por la permanencia. Además, dejó en duda la participación de Harry Kane, cuyo estado físico venía condicionado por una molestia y que, pese a todo, fue clave en el 2-1 del martes en el Bernabéu.
Entrenamiento final, rotaciones y la duda por Kane
En la conferencia de prensa del viernes, el DT explicó que todavía no tiene el panorama completo para decidir de cara al partido de la liga. Remarcó que aguarda el informe del entrenamiento final para saber cómo está el plantel y, sobre todo, qué nivel de respuesta podrá exigirles. En ese sentido, sostuvo que quiere repetir un compromiso competitivo similar al que mostró el equipo frente a Madrid: la misma concentración, motivación e intensidad, algo que dijo que “casi nunca” les representa un problema.
También fue claro con la idea de que, cuando haga modificaciones, no se puede perder lo construido: “Cuando hagamos cambios, no debemos dejar de lado lo que ya logramos”. Ese mensaje encaja con la forma en que viene administrando el grupo durante la temporada, buscando sostener rendimiento sin resignar competitividad.
Antes del triunfo agónico y dramático 2-1 del martes en el Bernabéu, la condición física de Kane era incierta. El delantero venía manejando una lesión en el tobillo y además se había quedado afuera de las convocatorias de Inglaterra en compromisos internacionales. Pese a ese contexto, el ariete arrancó como titular, marcó el segundo gol y colaboró en la jugada que terminó abriendo el marcador.
Sin embargo, el propio entrenador reconoció que hubo tramos en los que Kane no pareció estar en su mejor versión. Kompany confirmó que el futbolista “jugó un poco por encima del umbral de dolor”, aunque aclaró lo más importante: según indicó, “no hubo reacción al día siguiente”, y remarcó que ese dato es el que más pesa para el seguimiento de la molestia.
La defensa de la rotación y la competencia interna como motor
Lejos de retroceder ante las dudas que puede generar la gestión de un calendario exigente, el técnico justificó su política de rotaciones. Señaló que la posición del equipo al 10 de abril es consecuencia del aporte de “todos” dentro del plantel. Remarcó que durante el torneo vienen realizando una o dos modificaciones a lo largo de la campaña y que ese criterio les funcionó.
En su análisis, admitió que en algún momento —incluso citó “en octubre o noviembre”— la decisión podía generar cuestionamientos, pero que el presente le dio la razón. En cuanto a la continuidad del plan, sostuvo que no planea tocar nada para el juego contra St. Pauli, aunque dejó abierta la decisión puntual para el próximo encuentro, en función de cómo evolucionen los futbolistas.
El DT agregó un argumento clave: la competencia interna, según su visión, no es un problema sino un combustible. Dijo que, por experiencia propia, ese empuje ayuda a que el nivel del equipo se eleve. A la vez, dejó en claro que todavía no definió el once: “No lo decidí todavía; lo voy a pensar esta noche”, cerró.
El escenario en la liga: Bayern casi campeón y un Hamburgo en zona caliente
El contexto doméstico vuelve todavía más importante el partido. Con seis fechas por delante, Bayern está prácticamente asegurado en lo más alto de la tabla y le saca nueve puntos de ventaja a Borussia Dortmund. Ese colchón reduce la presión inmediata por resultados, pero no elimina la necesidad de mantener el nivel, especialmente en una transición rápida entre competiciones.
En el otro extremo, St. Pauli atraviesa la pelea por la permanencia y ocupa actualmente el puesto de repechaje. Por eso, un resultado inesperado en contra del campeón podría mover el tablero: un tropiezo de Bayern podría permitir que St. Pauli supere a 1. FC Köln o a SV Werder Bremen, que se enfrentan entre sí el domingo.
En definitiva, el duelo en Hamburgo y las decisiones sobre rotación y el estado de Kane aparecen como piezas decisivas. El entrenador todavía no confirmó qué tan profundo será el movimiento del equipo, pero dejó claro que su prioridad es sostener el mismo tipo de exigencia que exhibieron frente a Real Madrid, con la tranquilidad de que, al menos por ahora, no hubo señales de reacción posterior en la molestia del delantero.
