El debut complicado de Alexander Isak en Liverpool parece haber dado otro giro negativo. El delantero quedó descartado para el partido del domingo ante Manchester United, un choque de alta exigencia en Old Trafford, luego de sufrir una lesión en el entrenamiento de la semana. Se trata de una molestia en la zona del pubis/ingle (según el parte, “groin”), que lo deja afuera justo cuando el equipo de Arne Slot necesitaba contar con un nueve de referencia.
Isak, de 26 años, llegó a Anfield en un movimiento histórico: desembarcó desde Newcastle por 130 millones de libras esterlinas, un récord británico para un fichaje. Sin embargo, su temporada en Liverpool viene marcada por altibajos físicos. De cara al próximo paso médico, se espera que se realice estudios (un escaneo) durante el fin de semana para establecer con precisión el alcance del problema y definir los tiempos de recuperación.
Temporada cortada por lesiones: el patrón en Liverpool
La situación no es nueva para el sueco. En el Merseyside, su rendimiento y continuidad se han visto interrumpidos repetidamente por inconvenientes físicos. Hasta aquí, apenas pudo reunir 13 titularidades en Premier League y tres goles en una campaña que se volvió “de ida y vuelta” por problemas de salud. Más temprano en el año, incluso, había sufrido una fractura de pierna que lo marginó durante varios meses, profundizando el carácter irregular de su paso en Inglaterra.
Con ese antecedente, la lesión del domingo se presenta como otro capítulo difícil: Slot deberá reacomodar el ataque en un momento en el que cada decisión de plantel tiene un impacto directo en el objetivo de la temporada.
El golpe a Slot: sin Isak, sin Ekitike y con el ataque tocado
El timing del contratiempo no puede ser peor para Slot. Liverpool ya viene con el departamento ofensivo resentido. Hugo Ekitike quedó descartado por lo que resta de la campaña después de romperse el tendón de Aquiles, una baja que se produjo en el marco de la eliminación de Champions League ante PSG.
Así, el equipo viajará a Old Trafford sin contar con un delantero senior reconocido y en condiciones. A esa ausencia se suma otra todavía más pesada: Mohamed Salah continúa afuera por una lesión muscular. Si bien se espera que el “Faraón” regrese antes de que termine la temporada, su ausencia este domingo abre un hueco enorme en el funcionamiento del equipo, que hoy está enfocado en asegurar una posición de privilegio: pelear por terminar tercero en la tabla de la Premier League.
La charla que empujó la decisión de Salah
En medio del caos de lesiones, Salah también aportó un dato relevante sobre su futuro. El extremo, de 33 años, ya había adelantado que se irá del club al finalizar la temporada, después de nueve años en Liverpool. Ahora, además, explicó que una conversación privada con el ex capitán Steven Gerrard fue clave para terminar de tomar la decisión.
En diálogo con TNT Sports, Salah dejó frases que reflejan el tono con el que encara la despedida. “Estoy feliz ahora. Me acuerdo de aquella conversación, la valoré mucho. Hay gente que no sabía que vos viniste a mi casa”, contó, y siguió: “Tuvimos un buen intercambio, vos diste tu punto de vista y yo lo agradecí. Me alegra que mi salida sea por una gran puerta, y también era algo que vos me habías mencionado: irme en mis términos. Es momento de irse”.
El jugador remarcó además que su motivación sigue atada a la ambición deportiva, pero con claridad sobre el cierre de ciclo: “Yo diría que el deseo es el de lograr cosas, de tener éxito. Quiero ser recordado en este club. Todavía no decidí qué voy a hacer después, tengo varias opciones que son buenas. Pero siento que esto es lo correcto ahora, y lo encaré con paz”, concluyó.
Old Trafford con presión: objetivo Champions y duelo por el top
El cruce en Old Trafford tiene peso extra para ambos. Manchester United y Liverpool llegan con la mira puesta en asegurar su lugar en la próxima edición de la Champions League. En el caso de los Diablos Rojos, el equipo está conducido por Michael Carrick, y el partido ante su rival aparece como una oportunidad para confirmar el golpe en la recta final y reforzar su posicionamiento de cara a los puestos de arriba.
Además, United busca cerrar un “doblete” en Premier League frente a Liverpool. El antecedente es inmediato: en octubre, Manchester United logró una victoria 2-1 en Anfield. Ese resultado le dio impulso a la idea de mantener la ventaja en la pelea por los primeros lugares, algo que también impactaría directamente en la lucha por el top-3.
Con un Liverpool golpeado por las bajas ofensivas y con Salah e Isak fuera, el domingo se vuelve una prueba decisiva. Para United, es la chance de consolidarse; para Slot, el desafío es recomponer el ataque y sostener la pelea europea aun con el calendario y el plantel en contra.
