Inter Miami volvió a presentarse en el Nu Stadium por tercera vez este sábado, pero la “fiesta de bienvenida” quedó en pausa tras un 1-1 con la New England Revolution. A pesar de contar con dos de los delanteros más determinantes de su generación, los Herons tuvieron que conformarse con un punto: el alemán Germán Berterame igualó a los 76 minutos y terminó anulando un gol previo de zurda de Carles Gil, figura de la visita. El clima en Miami Freedom Park fue intenso, con La Familia, el grupo de hinchas del club, generando un aluvión de ruido durante toda la noche. Sin embargo, esa energía emocional no alcanzó para doblegar a un rival que encontró respuestas en el arco: Matt Turner, arquero de la selección de Estados Unidos, tuvo una actuación sensacional, con nueve atajadas para impedir, en varias oportunidades, que tanto Lionel Messi como Luis Suárez pudieran romper el cero.
El cotejo también dejó una particularidad: Luis Suárez, de 39 años, arrancó por primera vez en un once inicial en apenas la segunda ocasión del año. El uruguayo había sido incluido tras un gol destacado que había marcado días atrás, en la semana, ante Real Salt Lake. Guillermo Hoyos, entrenador interino, elogió a la dupla veterana de cara al partido y remarcó el peso de sus números conjuntos. “Luis no es sólo una alternativa: es un jugador con más de 600 goles. Entre él y Leo [Messi] suman 1.500 y algo de tantos. Eso no es normal. No lo ves en ningún lado. La gente viene por su magia, y lo que hacen es extraordinario”, sostuvo el técnico.
Con todo el ruido alrededor de esa “magia” del historial compartido, lo cierto es que la sociedad no terminó de encontrar el golpe letal en el último tramo. Suárez, que estaría transitando lo que se proyecta como su temporada final como futbolista profesional, no logró ese punto de definición que lo caracterizó durante toda su carrera. El 1-1 se suma a otros empates recientes en el Nu Stadium: antes, el equipo ya había igualado con Red Bull New York y con Austin FC. Así, los actuales ganadores de la MLS Cup siguen buscando su primer triunfo en la base permanente.
La dificultad para hacerse fuerte en el nuevo estadio aparece en un momento en el que la dirigencia mira el largo plazo. Jorge Mas, co-propietario, habló recientemente del llamado “efecto Messi” y de la necesidad de sostener la excelencia incluso cuando el argentino, en algún momento, deje de formar parte del proyecto. Aunque el plan inmediato es disfrutar al 10 durante los próximos dos años, hay una hoja de ruta clara para que el nivel no caiga en Nu Stadium cuando esa etapa termine.
“Los hinchas nos siguen preguntando quién va a ser el próximo”, explicó Mas. “Siempre intentamos incorporar jugadores de primer nivel, pero también sumar talento joven, para que la gente sienta pertenencia. Lo que le importa a nuestros seguidores es competir y ganar. Yo quiero disfrutar a Messi mientras lo tengamos, durante los próximos dos años”.
El empate también reflejó el período de transición que vive el banco de suplentes. Hoyos conduce al equipo de manera interina tras la salida inesperada de Javier Mascherano, quien se alejó por motivos personales apenas siete encuentros después del inicio de la temporada. En lo que va del trabajo del entrenador, el arranque tuvo señales positivas: se consiguieron triunfos de visitante ante Colorado Rapids y Real Salt Lake. Aun así, la localía sigue siendo un rompecabezas sin resolver, y el Nu Stadium aún no termina de entregar el rédito que el equipo necesita.
Además, el plan de Miami se complicó por un número creciente de bajas. Mateo Silvetti y Sergio Reguilón están lesionados; a ellos se sumó la ausencia de Yannick Bright por suspensión. También se perdió el duelo ante su ex: Leo Campana no pudo jugar por una lesión en la parte baja del cuerpo, dejando pasar la chance de “huentear” a su antiguo club. Más allá del 1-1, el equipo se mantiene alto en la tabla de la Conferencia Este, con la intención de continuar creciendo sobre la base del título de la MLS Cup 2025.
