Un postpartido que prometía ser una simple charla terminó convertido en un episodio incómodo para el entorno de Manchester City. En la entrevista televisiva posterior al triunfo clave de los Citizens sobre Arsenal, se generó un caos que obligó a silenciar el micrófono del delantero Erling Haaland y a emitir una disculpa formal. El noruego, desbordado por la emoción de la victoria, celebraba junto a su compañero Bernardo Silva mientras repasaban el duelo táctico que, en la práctica, reabrió la lucha por el título de la Premier League.
La disculpa y el cruce por el lenguaje
En medio de la conversación, Haaland recordó una jugada puntual vinculada al trabajo defensivo que se había dado en el sector de Arsenal. Al dirigirse al mediocampista portugués, soltó una comparación que terminó pasando a mayores: “Me acuerdo de ese centro; te lo dije después. Vos estabas como Cannavaro”, expresó, haciendo referencia al ex zaguero italiano Fabio Cannavaro, en una frase que incluyó un exabrupto. El presentador Patrick Davidson, sorprendido por el tono y el contenido, salió a cortar la situación de inmediato.
Davidson le marcó la cancha al futbolista con una intervención directa: “Erling, por favor, cuidá el lenguaje”. La respuesta de Haaland, lejos de achicarse, siguió en la misma línea de desafío con su habitual carisma.
La respuesta de Haaland
“Vamos… si todos juramos alguna vez en nuestras vidas. Yo solo le dije que era como Cannavaro”, contestó el atacante. Y, ya metido en el clima del festejo, remató con un tramo más de reconocimiento hacia Bernardo: “Hoy, Bernie, no voy a ponerme sentimental acá, pero la verdad que vos estuviste muy bien”.
La escena no quedó solo en el gesto: la transmisión tuvo que ajustar el audio, y más tarde el estudio debió abordar el episodio. Dave Jones, conductor en el programa, debió intervenir para explicar lo ocurrido y pedir disculpas a los espectadores.
El partido: Haaland vs. Gabriel y el debate del amonestado
Más allá del capítulo televisivo, el encuentro tuvo un condimento futbolero fuerte: una batalla física sostenida entre Haaland y el defensor de Arsenal Gabriel. Ambos jugadores protagonizaron varios cruces tensos a lo largo del partido, con discusiones que fueron creciendo con el correr de los minutos. En el tramo final se dio otra escena caliente: el brasileño pareció mover la cabeza hacia el delantero del City, y el árbitro terminó mostrando tarjetas para los dos.
Consultado por la situación, Haaland rechazó la idea de que Gabriel no hubiera debido ser expulsado. El delantero fue claro en su postura: “Creo que si yo me tirara al piso —y no lo voy a hacer, salvo que alguien me ataque de verdad— quizá sería roja. No estoy seguro. Pero bueno, es lo que hay. Yo no me voy a tirar”. Y agregó sobre la tarjeta amarilla que recibió: “Amarilla para mí… no entiendo por qué. Él se me acerca a la cara. Pero es lo que es”.
Consecuencias en la tabla
El 2-1 dejó la cima de la Premier League completamente abierta. Manchester City, con este resultado, mantiene la pelea en un punto bisagra: si el miércoles logra imponerse ante Burnley, se ubicará en el primer lugar dependiendo del diferencial de gol o de la cantidad de tantos, por encima de Arsenal. Mientras tanto, los Gunners ya tienen la mirada puesta en el próximo compromiso, cuando el fin de semana visiten o reciban a Newcastle, con el objetivo de volver a ganar y sostener el ritmo en la carrera por el campeonato.
