Pep Guardiola se despidió de manera definitiva de Manchester City en la Premier League: su etapa llegó a su fin con una derrota 2-1 ante Aston Villa en el Etihad Stadium este domingo. Más allá del resultado, el partido quedó marcado por el adiós al entrenador que comandó la era más ganadora del club en la era moderna. En ese contexto, el foco se puso en quién tomará el relevo en el banco, con Enzo Maresca —ex asistente— como principal candidato tras su salida de Chelsea en enero, mientras Guardiola dejó claro que, si lo requieren, estará a disposición.
La despedida y el mensaje a su sucesor
En su última aparición como DT de City, Guardiola habló de cómo piensa acompañar el recambio de manera institucional, una vez que el club defina al nuevo entrenador. El catalán expresó que, si le informan la identidad de quien llegará, se comunicará con él para transmitirle un respaldo total.
“Cuando el club me diga quién es, claro que voy a llamarlo. Le voy a decir: ‘Sé vos mismo y el club te va a apoyar incondicionalmente’. Es el mayor halago, o la mayor suerte, que han tenido todos los entrenadores que pasaron por acá. En los momentos malos, vas a estar protegido más que en cualquier otro club. Andá con tus ideas, movete con libertad, trabajá mucho y todo va a salir bien”, sostuvo.
Diez años en el City: títulos, cierre de ciclo y preparación mental
Guardiola se marcha de Manchester después de una década en la que acumuló 20 trofeos, incluyendo seis campeonatos de Premier League y el título de Champions League. Su último tramo al frente también dejó un golpe importante: en ese ciclo consiguió el doblete de FA Cup y League Cup, además de terminar como subcampeón en el torneo local.
El “desarme” previo a la noticia
El entrenador también contó que, aunque la información se conoció públicamente hace poco, él ya venía procesando internamente el final. En ese sentido, reveló una escena doméstica que dejó en evidencia la transición que estaba haciendo.
“Ayer estuve en casa y no tenía muebles. Era prácticamente todo vacío. Tenía solamente una cama para dormir. Ya lo había procesado. Después de unas semanas, ya está, se terminó”, explicó.
El final con dos emblemas: Stones y Bernardo Silva
El cierre del ciclo de Guardiola contra Villa no solo funcionó como despedida del entrenador, sino también como un homenaje a dos figuras muy vinculadas a la historia reciente del club: John Stones y Bernardo Silva. Stones llegó a Manchester en el mismo verano que Guardiola, en 2016, y con el paso del tiempo se consolidó como una pieza clave de una defensa de nivel alto y estable. Ambos futbolistas recibieron un reconocimiento especial: cuando fueron sustituidos en el segundo tiempo, los dos planteles les brindaron una guardia de honor.
- Stones arribó a Manchester en el mismo verano de la llegada de Guardiola (2016).
- Se ganó el lugar como columna vertebral de una defensa considerada entre las mejores del mundo.
- Stones y Bernardo Silva recibieron guardia de honor por parte de los dos equipos al ser reemplazados en el segundo tiempo.
La emoción de Stones
En su despedida, Stones miró hacia atrás y se refirió a lo impensado que era imaginar semejante cantidad de títulos cuando era un chico jugando en las calles. Además, dejó una expectativa de cara al futuro, deseando que el City vuelva a fabricar noches históricas.
“Mirando hacia atrás, cuando yo era un chico jugando en las calles, ni en sueños me hubiera imaginado ganar esta cantidad de trofeos. Es algo increíble y de alguna manera marcamos un estándar para este club. Ojalá, cuando vuelva y pueda verlos desde las tribunas, puedan recrear momentos increíbles”, remarcó.
El rol de Bernardo Silva y el reconocimiento a Guardiola
Bernardo Silva, presente como pieza fija del mediocampo desde 2017, también valoró con mucha carga emocional el camino construido bajo la conducción del DT que lideró el tramo más exitoso en la historia reciente de City. A pesar de que el equipo cayó ante Villa ese día, incluso con un gol temprano de Antoine Semenyo, el resultado quedó en un segundo plano frente a los homenajes al entrenador que moldeó la estructura táctica del crecimiento del club.
“Pep es la razón por la que ganamos tanto. Estaba al volante, tomando las decisiones y creando este monstruo de equipo. Y, en lo personal, para mí es como un padre en el fútbol. De verdad creo que es el mejor entrenador de todos los tiempos”, sentenció Bernardo Silva.
