Jack Grealish atraviesa un escenario clave: su recuperación de una lesión que lo marginó de forma prematura sigue en marcha, pero al mismo tiempo su futuro contractual y deportivo con Everton—y su vínculo con Manchester City—mantiene el foco del mercado. El volante inglés, que había tenido un arranque destacado en Merseyside, pasó por una operación tras sufrir una fractura por estrés ante Aston Villa, y su objetivo es volver para el inicio de la temporada 2026-27, mientras se abren debates sobre si su préstamo terminará en compra o si habrá alternativas.

La lesión que frenó a Grealish y el plan de regreso

La última vez que Grealish apareció con Everton fue el 18 de enero, en el duelo ante Aston Villa—su ex club. Ese partido fue el número 22 de su temporada, y el balance de su etapa en Liverpool y alrededores quedó reflejado en una producción de dos goles y seis asistencias. Además, su desempeño le valió el premio al Jugador del Mes de agosto.

Sin embargo, en ese cruce ante Villa, el mediocampista sufrió una fractura por estrés. A partir de allí, el proceso dio un giro médico: luego de entrar en quirófano, se encuentra trabajando en un programa de recuperación que apunta a que llegue en condiciones al arranque de la temporada 2026-27. En el medio, sus aspiraciones vinculadas a un Mundial se vieron perjudicadas por un contratiempo físico a destiempo.

En marzo, Grealish publicó imágenes en Instagram donde se veía el avance del trabajo de rehabilitación. En esas publicaciones les comentó a sus seguidores que está “trabajando duro para volver mejor y más fuerte que nunca”.

Según las imágenes del proceso, primero fue inmovilizado con yeso tras la cirugía. Después pasó a un tipo de bota diseñada para evitar presiones innecesarias sobre su pie izquierdo y, para descansar la pierna, utilizó un scooter de rodilla. El punto central, de acuerdo con cómo se observan las fotos, es que en esta etapa no necesitaría ya asistencia protectora.

Entre la recuperación y el ruido extradeportivo: lo que se comenta

Mientras continúa su puesta a punto, también circulan versiones sobre su vida social. En abril, se difundieron capturas vinculadas a una salida en Manchester el 25 de abril, donde—de acuerdo con esa información—habría compartido una tarde de festejo con amigos en Stories.

El relato que acompaña esas imágenes sostiene que a Grealish le habría costado mantener los ojos abiertos durante el encuentro. Incluso se menciona que un testigo habría dicho que intentaron despertarlo y que el alcohol “debió haberlo alcanzado”.

En paralelo, con tiempo disponible por su recuperación—sin entrenamientos ni partidos que cumplir—, Grealish también se tomó una salida internacional en marzo. Allí acompañó a su compañero de selección en Inglaterra, Jordan Pickford, durante un viaje de cumpleaños a Roma: el motivo fue que la pareja de Pickford, Megan Pickford, cumplió 30 años.

La narrativa alrededor del inglés incluye además antecedentes de celebraciones. Se lo señaló en los últimos años como un “chico de fiestas”, alguien que busca diversión fuera de la cancha tanto como la competencia dentro. En diciembre, por ejemplo, se mencionó que habría invitado a amigos a una celebración navideña cuyo costo se estimó en 20.000 libras, y que habría terminado en un club de striptease en Londres.

También se remarca que con frecuencia se lo ve en lugares de salida del noroeste de Inglaterra, con la imagen de que paga consumiciones para gente local. Y, en el plano estrictamente deportivo, tuvo repercusión global por las celebraciones que disfrutó tras el Treble de Manchester City en 2023.

Qué puede pasar con su futuro: Everton, City y el mercado

En lo inmediato y de cara a lo venidero, todavía no está definido el destino de Grealish. Everton tiene la posibilidad de convertir su préstamo en una contratación permanente, pero se espera que el club encare conversaciones para ajustar la cláusula incluida en el acuerdo inicial. El gatillo de compra se fijó en 50 millones de libras (68 millones de dólares), y la idea sería reducir ese monto.

En el debate también aparece la alternativa de un regreso a Aston Villa, donde se lo reconoce como un jugador con fuerte identificación con el lugar que lo vio crecer. A la vez, se mencionan posibles destinos fuera del circuito europeo tradicional: la Saudi Pro League o el MLS en Norteamérica.

Detrás de cualquier decisión se observa el marco contractual que condiciona la negociación. Manchester City pagó 100 millones de libras (135 millones de dólares) por el jugador en 2021, y el vínculo con los Citizens todavía se mantiene vigente por 12 meses más en el Etihad Stadium. De ese modo, la salida—ya sea vía compra, continuidad del préstamo o un traspaso a otro campeonato—dependerá tanto de su recuperación deportiva como de la capacidad de Everton para rearmar la operación en números.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.