Zavier Gozo cada vez que pisa el césped parece responder una nueva pregunta sobre su techo. Con apenas 19 años, el extremo va creciendo a un ritmo semanal y hoy asoma como la gran revelación de la temporada de la MLS. Incluso hay una chance real de que se transforme en la figura “desconocida” que destaque en el verano para la selección masculina de Estados Unidos, mientras mantiene el envión para meterse en el Mundial. Hace pocos meses parecía inverosímil, pero ahora la posibilidad existe: aunque todavía no tiene experiencia con la USMNT, podría aparecer con protagonismo en el torneo de este año.
Ahora bien, detrás de cada respuesta que entrega en el campo aparece una duda que domina todo: ¿y después qué? Para club y para selección, el panorama es atractivo pero complejo, porque Gozo tiene el mundo a su alcance en ambos frentes. Sin embargo, los siguientes pasos no están para nada asegurados.
Él, por lo pronto, tiene claro lo que quiere. En diálogo con Apple TV, el futbolista manifestó su intención de continuar su carrera en Europa durante este verano. Considera que ya está listo para dar el salto de categoría y, de acuerdo con lo que se maneja, varios clubes de ese nivel también lo ven así.
“Quiero seguir con RSL por los próximos dos meses y después, en la ventana de verano, me gustaría ir a Europa. Eso es un sueño que tengo desde hace muchísimo tiempo. Creo que es el momento perfecto para dar el siguiente paso y, si tengo la oportunidad, 100 por ciento quiero aprovecharla”, sostuvo el jugador.
El camino, eso sí, se complica. Aunque hay interés de distintos equipos, en Real Salt Lake no parecen dispuestos a soltarlo con facilidad, pese a que el propio Gozo quiere medirse en un nuevo nivel. La negociación por el precio puede volverse un punto de choque: el club no estaría dispuesto a regalar a su figura.
Entonces, ¿cuál es el plan? Se empieza a discutir el “qué sigue” para Gozo: dónde podría terminar, qué tendría que pasar para que la operación se concrete y qué detalles podrían marcar el futuro tanto en su club como en la USMNT.
En Estados Unidos, la atención hacia Gozo creció fuerte en este ciclo. En 2025, su primera temporada de peso con el primer equipo de RSL dejó números que llamaron la atención: convirtió cuatro goles y dio tres asistencias. Pero el despegue llegó para iniciar 2026: en apenas 12 partidos ya suma cinco tantos y cuatro asistencias, incluyendo dos goles en la victoria del miércoles ante Houston Dynamo.
Pero incluso antes de esos goles, Europa ya venía mirándolo.
En el radar aparecen nombres como Aston Villa, Real Sociedad, Lyon, Atlético Madrid y Hoffenheim, entre otros. El propio contexto del mercado ya lo había anticipado: en febrero se había confirmado que Villa y Atlético, junto con Mónaco y Villarreal, figuraban entre los clubes que seguían al extremo incluso antes de que arrancara la temporada en MLS. Su arranque en el año no hizo más que multiplicar la mirada en las grandes ligas.
Ahora, una transferencia a Europa no es sencilla, aunque sea el destino que él mismo declaró que busca. La operación puede trabarse porque RSL, por encima de todo, quiere retener a su jugador formado en casa. Y, a pesar de que afuera no faltan pretendientes, por el momento el club no tendría una intención clara de vender.
La idea interna sería sostenerlo, al menos, hasta el final de la temporada regular de la MLS. Ese razonamiento se apoya en lo ocurrido en 2024: aquel verano, RSL vendió al atacante colombiano Andrés Gómez a Stade Rennais en plena competencia, pero luego quedó eliminado en la primera ronda de los playoffs frente a Minnesota United. Con ese antecedente, el objetivo sería mantener la base actual, sobre todo después del arranque sólido del equipo: hoy está cuarto en una Conferencia Oeste muy abierta. Además, los nuevos dueños, Miller Sports + Entertainment, se muestran entusiasmados con Gozo y con otra estrella del plantel, Diego Luna, y en el corto-mediano plazo preferirían construir alrededor de esa dupla.
Kurt Schmid, director deportivo de RSL, lo expresó con claridad: “Tener a Gozo es algo fantástico. Cuando se vaya a jugar a un nivel más alto, también será genial para él. Pero como club, nuestro trabajo es asegurarnos de que cuando él dé ese paso, tengamos al próximo Gozo o al próximo que sea. Para seguir formando futbolistas. Y eso no es fácil”.
La venta de Gómez dejó una cifra récord para el club: alrededor de 11 millones de dólares de entrada, con dos millones extra en variables. Para que RSL acepte desprenderse de Gozo, necesitaría una suma muy superior. El año pasado, el extremo ya estaba en la mira de Anderlecht, Copenhague y FC Midtjylland por un monto estimado de 4 a 5 millones. Luego, cuando siguió creciendo, Aston Villa apareció con una oferta cercana al rango de 8 millones. En febrero, se informó que en ese momento RSL pedía entre 10 y 13 millones para que la operación al menos se acercara a la venta más cara del club, pero desde entonces el valor subió.
Ahora, versiones indican que el club exigiría una cifra cercana o por debajo de los 20 millones de dólares para vender al jugador formado en la institución. Con ese número, es posible que el pase quede prácticamente fuera de alcance para este verano. Una oferta en el rango de cifras con “siete” millones no alcanzaría ni para que el club la considere seriamente. Hay pocos clubes en el mundo con capacidad de desembolsar ocho cifras por un chico de la MLS con menos de 50 partidos de experiencia en primera división. Y, de acuerdo con lo que se comenta, esa cotización podría transformarse en una barrera importante para Gozo, que igualmente quiere seguir su desarrollo en Europa.
Mientras tanto, él ya comienza a mover algunas piezas para facilitar el futuro. En lo personal, también hay un vínculo con Costa de Marfil que aparece constantemente: su segundo nombre, Didier, es una pista directa. Su padre se lo puso como homenaje a Didier Drogba, una de las figuras históricas del fútbol.
“Definitivamente estoy relacionado con Drogba. Se lo pusieron en su nombre. A mi papá le encanta Drogba, es su jugador favorito, así que eso influyó”, había dicho Gozo el año pasado.
Ese lazo con lo marfileño no termina ahí. Se informó que el extremo está en proceso de conseguir el pasaporte de Costa de Marfil. La federación ya tomó contacto con su representante y tiene interés en el jugador de 19 años, aunque Gozo se mantiene enfocado, por ahora, en la USMNT. El trámite del pasaporte busca ampliar opciones, especialmente en el plano de clubes.
El Acuerdo de Cotonú permite que futbolistas de distintas naciones de África, el Caribe y el Pacífico sean tratados como elegibles para la UE en la Ligue 1. En términos prácticos, eso evita que sean contados dentro del cupo de extranjeros extracomunitarios que limita a los equipos. En ese marco, conseguir el pasaporte marfileño haría a Gozo más atractivo para clubes franceses, porque no se lo contabilizaría como jugador foráneo.
De todos modos, este tipo de objetivos aparecen más bien mirando hacia después del Mundial. Porque, en el presente, todavía existe la chance de que Gozo pueda estar en el gran torneo de este verano.
En ese sentido, un dato relevante es que el asistente de la USMNT, Jesús Pérez, estuvo presente en el partido de RSL ante FC Dallas. No lo dijo de forma directa, pero sí dejó entrever que el cuerpo técnico tiene en la mira a Gozo.
“Hay algunos jugadores, chicos jóvenes, en ambos lados hoy. Muy importante para nosotros tenerlos en el radar. Obviamente Luna es el que tiene más partidos con nosotros, pero hay otros jugadores que llamaron nuestra atención y es importante estar acá hoy”, señaló Pérez en diálogo con Apple TV.
No es el único talento estadounidense que genera interés. En Nueva York, Julian Hall, juvenil de los Red Bulls, se convirtió el miércoles en el goleador más joven en la historia de la MLS al convertir un hat-trick. Cavan Sullivan también marcó su primer gol en la liga en ese mismo partido. Adri Mehmeti viene creciendo como mediocampista en el equipo neoyorquino, y Mathis Albert recientemente debutó en el exterior con Borussia Dortmund.
Sin embargo, hoy el mayor foco probablemente esté sobre Gozo. Las expectativas para que sea convocado al Mundial aumentaron, sobre todo por la falta de extremos de alto nivel en el plantel disponible. Sería un salto rápido en su carrera, más aún considerando que todavía no se sumó a una concentración de la USMNT, aunque no sería algo inédito. Theo Walcott, por ejemplo, integró la selección de Inglaterra para un Mundial sin haber jugado antes con el equipo mayor. Cesc Fábregas apenas tenía un partido con la camiseta de España antes de incorporarse al plantel que fue campeón en 2006. Más cerca, Julian Green llegó a la USMNT en 2014 con solo un partido y, además, marcó ante Bélgica.
“Cada vez que llega el Mundial, ya sea que sea una chance pequeña o una grande, querés estar en el equipo. Entonces, para mí, eso es un objetivo. He escuchado que hay una posibilidad [de ser convocado este verano], pero no me lo estoy tomando como un hecho. Estoy intentando jugar mi mejor fútbol y si eso impresiona al cuerpo técnico, entonces que lo haga”, expresó Gozo recientemente.
Más allá de si participa o no en el Mundial, el motivo para ilusionarse está. Su futuro, por ahora, tiene variables abiertas tanto en el club como con la selección, pero el extremo juvenil se muestra listo para dar el siguiente paso. Y mientras ese salto se define, su presente ya habla por sí solo.
