Leon Goretzka mantuvo una conversación telefónica con el entrenador del AC Milan, Massimiliano Allegri, y quedó totalmente convencido por el proyecto que le plantearon desde Italia, de acuerdo con lo informado por Gazzetta dello Sport. En ese diálogo también habría pesado la propuesta contractual: el Rossoneri le ofrece un vínculo de tres años, con un salario de 5 millones de euros por temporada más importantes bonos, un paquete que terminó de inclinar la balanza a favor del mediocampista alemán.

Siempre según el diario italiano, el Milan habría “marcado claramente distancia” frente a sus competidores por Goretzka. En la pelea también se mencionaba a rivales directos como Inter, Napoli y Juventus, que seguían de cerca la situación del futbolista de 31 años. En el mercado de invierno, Atlético Madrid intentó avanzar para llevárselo con rapidez, pero no pudo concretar.

Gazzetta dello Sport agrega que Goretzka viene conversando con el Milan sobre las condiciones personales “desde hace semanas”. Incluso, ya hacia fines de abril, el periódico señalaba que las negociaciones estaban avanzadas y con buena evolución. El último obstáculo, sin embargo, aparece en el plano deportivo: el Milan necesita asegurarse la clasificación a la Champions League para cerrar el traspaso en condición de libre.

En este momento, el Milan está metido en una disputa cuádruple por las dos plazas restantes de la Champions League junto a Roma, Como y Juventus. El equipo que conduce el Rossoneri afronta la última fecha con 70 puntos, empatado en la cima con Roma, por lo que se ubica en la mejor posición. Un empate ante Cagliari en San Siro el domingo le alcanzaría para asegurar el lugar en el torneo continental; en cambio, si gana, no solo confirmará la clasificación, sino que también terminará de destrabar el acuerdo por Goretzka.

Desde fines de enero, la salida de Leon Goretzka de FC Bayern era una realidad que se veía venir: el club decidió no ofrecerle una nueva extensión de contrato tras ocho años muy exitosos. Durante su etapa en Múnich, el mediocampista ganó siete títulos de la Bundesliga, además de la Champions League, la Supercopa de la UEFA y el Mundial de Clubes de la FIFA. Todavía podría sumar un tercer trofeo de la DFB-Pokal cuando Bayern se mida con VfB Stuttgart en la final del sábado.

El interrogante restante es si el alemán tendrá la chance de jugar su último partido con la camiseta del campeón histórico del país. En los cruces clave de eliminación directa de Champions League ante Real Madrid y PSG, no ingresó: permaneció en el banco durante los 90 minutos en ambos compromisos. En lo que va de la temporada tampoco arrancó ningún partido de copa, aunque sí tuvo participación en todos los encuentros disputados. En la semifinal frente a Bayer Leverkusen, aportó la asistencia para el gol de Luis Díaz que puso el 2-0.

Bajo la conducción de Vincent Kompany, Goretzka quedó relegado otra vez al banco, con un año de atraso respecto de lo que se esperaba. Poco después de la llegada del entrenador, al jugador de 31 años le comunicaron que podía irse. Goretzka decidió permanecer, y las ausencias por lesión de Aleksandar Pavlovic y Joao Palhinha terminaron devolviéndolo al once inicial, compartiendo zona con Joshua Kimmich.

Esa mejora lo ayudó a volver a ser considerado en la selección alemana. En el Mundial, es probable que tenga un rol más relevante, ya que Kimmich actuará como lateral derecho y, en el mediocampo, el único nombre que se considera una certeza es Pavlovic. Con ese panorama, Goretzka competirá por un lugar como titular con Felix Nmecha, de BVB.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.