Un partido de la liga paraguaya dejó una escena rarísima y, a la vez, emotiva: el gol más insólito de los últimos tiempos apareció en el momento menos pensado.

El lunes por la mañana, en Ciudad del Este, Rubio Ñu Nuevo recibió a Olimpia. En el arranque del episodio, el árbitro sancionó penal a favor del conjunto visitante.

El encargado de ejecutar la pena máxima fue el delantero Sebastián Ferreira. Sin embargo, el arquero Franco Farrageda se hizo gigante y le atajó el remate desde los once metros.

Cuando parecía que la jugada terminaba ahí, entró en escena la acción más extraña: mientras el defensor Chaba Martínez intentaba despejar con fuerza el balón suelto, la pelota impactó a Ferreira en el rostro. Para sorpresa de todos, el rebote terminó volviendo hacia el arco y se metió en la red.

El episodio y la reacción del goleador

A pesar de lo particular del tanto, Ferreira mostró una gran cuota de deportividad tras el encuentro. En declaraciones posteriores, habló del hecho con una sonrisa que, aun así, delataba el dolor evidente.

En la entrevista pospartido, el atacante explicó: “El dolor era tan fuerte que al principio no podía ni abrir los ojos, pero parece que mi cara decidió ayudar esta vez”.

Luego, con humor, agregó: “Hoy mi cara estuvo dura, por suerte. Además, este es el segundo penal que fallo en la temporada, así que necesito mejorar la definición”.

Para cerrar, dejó una reflexión futbolera: “Un delantero vive de los goles, pero aportar al éxito del equipo viene desde cualquier lugar: ya sea con el pie o con la cara”.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.