Apenas terminó el partido en Estrasburgo, el delantero Martial Godo fue directo hacia la hinchada de Mainz y, como gesto inmediato, se sacó la camiseta para colgarla en el banderín del córner. El gesto no cayó bien en Alemania: el internacional Nadiem Amiri lo interpretó como una provocación, corrió para encarar al marfileño y, a toda velocidad, lo terminó empujando y derribándolo.
La tensión fue en aumento en cuestión de segundos. El atacante Phillip Tietz se metió en la escena y comenzó a increpar en voz alta a Godo. A partir de ahí, el clima se descontroló: fueron sumándose futbolistas de ambos bandos hasta que el cruce derivó en una pelea general. Con el correr de los minutos, varios steward/interventores lograron separar a los equipos y restablecer el orden.
El árbitro y las tarjetas
Luego, el árbitro Joao Pinheiro tomó cartas en el asunto: mostró roja directa para Amiri por el empujón, mientras que a Godo le correspondió una amarilla por la provocación previa.
Lo que dijeron los protagonistas
En la conferencia de prensa y con el foco en el clima postpartido, el delantero de Estrasburgo Emmanuel Emegha explicó la lectura del plantel: “La semana pasada no nos respetaron, pero mantuvimos la calma. Y en la cancha les devolvimos lo que se merecían”. En esa misma línea, apuntó a que el partido debía dirimirse futbolísticamente y no en discusiones fuera de lugar.
Del lado de Mainz, Christian Heidel, director deportivo del club, minimizó el conflicto y lo tildó de innecesario. “Fue una pelea y Nadiem empujó a su rival. El árbitro lo vio, así que está claro. En el fondo, todo esto es realmente innecesario, pero tampoco hay que agrandarlo: no fue un gran drama”, sostuvo el dirigente.
Además, el entrenador Urs Fischer bajó la exigencia sobre el manejo emocional, pero pidió prudencia. El suizo remarcó que sus jugadores debían permanecer tranquilos ante cualquier provocación y, sobre todo, aceptar la derrota sin alterarse: “Cuando perdés 0–4, tenés que felicitar al rival y no ponerte nervioso. Entiendo la bronca, claro: en el calor del momento uno está decepcionado. No puedo decir con exactitud qué pasó ahí porque yo estaba celebrando con los chicos, dándoles la mano y saludándolos”.
El partido: goleada y eliminación
En lo futbolístico, Mainz tuvo muy poco para ofrecer frente a su rival francés. A pesar de haber logrado una primera victoria por 2-0 en la ida, el conjunto visitante no pudo sostener la serie y terminó cayendo por 4-0 en Estrasburgo, quedando eliminado y sin chances de meterse en el último tramo del torneo.
El primer golpe lo dieron rápido: Sebastian Nanasi marcó a los 26’ y Abdoul Ouattara amplió con el 35’, con lo cual el resultado global dejó sin margen el colchón de la ida. Más tarde, Julio Enciso convirtió a los 69’ y Emmanuel Emegha estiró la cuenta a los 74’, dejando a los visitantes aturdidos.
Durante gran parte del encuentro se notó la diferencia de nivel. De todos modos, el partido pudo haber sido todavía más abultado si no aparecía el arquero Daniel Batz: el guardameta llegó a detener un penal ejecutado por Emegha en el minuto 66, evitando que el marcador se ampliara aún más.
