El Barcelona de Hansi Flick viene mostrando una habilidad particular para rearmarse cuando le toca ir a contrarreloj en partidos de alto nivel y con mucha exposición. Desde la llegada del DT alemán, esa capacidad de dar vuelta situaciones adversas se transformó en una seña de identidad del equipo catalán: ya no se conforma con “aguantar” cuando el rival pega primero, sino que suele acelerar, reorganizarse y encontrar el camino para terminar festejando.

En esa línea, en el club sostienen que este año ya lo logró diez veces, y el último antecedente se dio en La Liga, en el Estadio Metropolitano. Sin embargo, este martes aparece un desafío distinto, de esos que no perdonan: el conjunto azulgrana visitará el Wanda Metropolitano para disputar la segunda semifinal del cuarto de final de la Champions League ante Atlético Madrid, en una serie que el propio Barça ya sabe que puede complicarse si no encuentra respuestas rápido.

El escenario es exigente: el Barcelona perdió 2-0 en el Camp Nou y, por lo tanto, necesita revertir un resultado que en Champions suele pesar muchísimo. Aun así, con Flick al mando, el equipo no solo ha sido capaz de competir en eliminatorias a dos partidos, sino también de sostener la esperanza incluso cuando la desventaja parecía demasiado grande. De hecho, en su etapa todavía no consiguió remontar una serie de eliminación directa después de haber caído en el primer encuentro.

La chance para romper esa marca llega mañana, martes, cuando el Barça salte al Wanda Metropolitano con la obligación de marcar al menos una vez para empezar a descomprimir la serie. Si bien la tarea es enorme, el conjunto catalán mantiene argumentos: desde el arribo del técnico, disputó varias llaves de dos partidos en Champions League y en Copa del Rey, y en distintas instancias mostró capacidad para sostenerse y generar peligro cuando el partido se abre.

La única derrota en el primer tramo de una eliminatoria bajo su gestión llegó justamente ante Atlético Madrid, en las semifinales de la Copa del Rey de esta temporada. Allí, pese a que el Barça había sufrido un 4-0 en el partido inicial, estuvo muy cerca de escribir una remontada histórica: terminó quedándose a un gol de igualar el global, con un 3-0 que lo dejó al borde de la hazaña.

También hay antecedentes recientes en el plano continental. En los octavos de final de esta Champions, el Barcelona empató 1-1 con Newcastle en el juego de ida, y luego se impuso con claridad en la vuelta, cerrando la llave sin sobresaltos. El curso pasado, además, el equipo ganó en Benfica el primer partido de los octavos, luego superó a Borussia Dortmund en los cuartos y, en semifinales, firmó un 3-3 con Inter, una serie que mostró cómo el Barça puede sostener partidos intensos y de ida y vuelta cuando el rival también propone.

En Copa del Rey, el antecedente contra el mismo Atlético de Simeone también dejó señales. En esa serie, el duelo de ida terminó 4-4, y la definición se inclinó a favor del Barcelona gracias a un gol de Ferran Torres como visitante en el Estadio Metropolitano, que terminó inclinando la balanza hacia el conjunto catalán.

Ahora, la historia es otra y el Barça no puede permitirse dudas: para avanzar debe volver a marcar en Madrid, idealmente con la dosis necesaria para torcer el destino de la eliminatoria. El objetivo parece alcanzable, en parte por los choques recientes entre ambos, que han tenido encuentros con goles y con margen para que aparezcan ráfagas ofensivas. Aun así, Atlético también suele encontrar modos de protegerse cuando está obligado, y en ciertos pasajes se lo vio con una cautela defensiva que puede resultar excesiva, algo que el Barcelona intentará aprovechar para imponer su ritmo.

En paralelo a lo estrictamente futbolístico, queda el contexto que rodea al plantel y sus “soluciones” para sostenerse en el presente. Rafinha, por ejemplo, está cada vez más cerca de salir, y eso abre preguntas sobre cuánto tiempo el Barcelona puede seguir dependiendo de recursos puntuales para mantenerse competitivo mientras se encamina la temporada.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.