En 2015, Memphis irrumpió con fuerza en el fútbol europeo desde el PSV y, tras consagrarse como ganador del “Golden Boot” en la Eredivisie, fue llevado a Old Trafford por una cifra cercana a las 25 millones de libras (unos 34 millones de dólares). En Inglaterra lo miraban como una especie de “diamante en bruto”: alguien que necesitaba pulirse, pero con la expectativa de ver hasta dónde podía llegar en la Premier League.
La respuesta, sin embargo, no llegó como se esperaba. En su campaña de debut en el país solo pudo anotar siete goles, y apenas dos de esos tantos fueron en la máxima categoría inglesa. Para enero de 2017, ya con José Mourinho tomando decisiones en el banco de Manchester United, el club decidió darlo de baja en términos deportivos y económicos: el movimiento lo llevó a Lyon, en una operación que dejó a los de Old Trafford con pérdidas tanto financieras como futbolísticas.
En Francia, Memphis recuperó chispa. Volvieron sus aportes más determinantes y su producción final encajó mejor con lo que se esperaba de él. De hecho, no hubo grandes cuestionamientos cuando en 2021 Barcelona lo incorporó como agente libre. Meses después, Lionel Messi se fue de Camp Nou, y eso incrementó la presión sobre el delantero, que se quedó en Cataluña apenas un año completo. Luego, el recorrido lo llevó a Atlético de Madrid por 16 meses y, finalmente, a Sudamérica.
En la actualidad, Memphis se convirtió en una figura muy querida en Corinthians. En Brasil, su capacidad técnica y su gusto por probar jugadas con recursos propios del “taller” creativo que se vive en la vida futbolera del país le generan un vínculo especial con la gente. También influye el perfil social que ofrece São Paulo, con una movida que va en sintonía con su manera de vivir el día a día.
¿Podía haber logrado más en Europa?
El debate aparece inevitable: ¿podía haber alcanzado metas más altas en su carrera, especialmente en un grande europeo? Cuando se le planteó esa pregunta a Meulensteen, ex ayudante de DT de Manchester United, el holandés sostuvo que sí, pero que tampoco le resultaba sorprendente que no haya ocurrido.
- Meulensteen explicó que Memphis no habría tenido “ese” tipo de mentalidad de hierro que sí se veía en jugadores como Bruno, con la obsesión por rendir al máximo en cada entrenamiento y en cada partido.
- Remarcó que las curvas de rendimiento del delantero fueron, en general, irregulares: momentos buenos y luego falta de presencia, algo que en clubes grandes como Manchester United se vuelve determinante.
- En ese punto, el entrenador señaló que en equipos de ese nivel se exige estar en el mejor nivel cada jornada, sin margen para las caídas.
La explicación de Mourinho sobre la caída en Old Trafford
En el mismo sentido, Mourinho —el técnico que cortó el ciclo oscuro de Memphis en el llamado “Teatro de los Sueños”— ya había comentado por qué el delantero, aun con talento natural, no terminó de encajar bajo su mando.
El portugués contó que había leído un relato sobre Wayne Rooney vinculando a Memphis con una salida a un partido de reserva: la historia decía que el jugador llegó con un Rolls Royce llamativo y con un sombrero estilo vaquero, y que esa imagen era “un poco” Memphis. Mourinho lo resumió como una cuestión de actitud y de contexto, más que de capacidad futbolística.
Además, el DT lo definió como una buena persona y un profesional serio, aclarando que muchos podían mirarlo y pensar que era otro chico de fiestas. En su visión, a veces los jugadores se adelantan demasiado hacia los clubes más grandes cuando todavía no están listos para lidiar con las exigencias internas: competencia permanente por un puesto, necesidad de sostener el nivel y entender que no se puede jugar siempre.
Para Mourinho, en ese proceso el futbolista pierde un poco el sentido de la realidad y termina actuando de forma más infantil, y que justamente eso fue lo que, al final, terminó pasando.
Madurez, disfrute y rol con la selección
Con el paso del tiempo, Memphis fue ganando madurez y hoy le da menos importancia a las críticas. Su objetivo es jugar con una sonrisa, también compartiendo escenario con el ex compañero de United Jesse Lingard, y buscar entretener a la gente que paga para verlo en cancha.
Además, puede sentirse orgulloso por haber formado parte de instituciones grandes a nivel mundial. Y con 32 años, todavía tendrá un papel relevante para su país en el verano, pensando en la Copa del Mundo de 2026 que se disputará en Norteamérica.
