Tras la derrota en el Stadium of Light, Roberto De Zerbi encendió el debate al plantear que, en un plantel que hoy no logra levantar cabeza, tal vez su aporte táctico no sea lo más urgente. Aun con su nuevo equipo instalado en el puesto 18 de la tabla, el exentrenador de Brighton y Olympique de Marsella sostuvo que el problema no pasa por lo técnico de sus futbolistas.
En diálogo con la BBC, De Zerbi remarcó: “Puedo hacer de hermano mayor, de padre; no necesitan un entrenador. No hace falta que mejoren el fútbol. Pueden jugar mejor, y lo van a hacer cuando alcancen otro nivel de confianza. Mi tarea no está tanto en el campo porque son buenas personas y lo siento por ellos. Lo que quiero es darles confianza en lo que tienen que hacer”.
El partido, además, dejó una tarde cargada de frustración para el equipo visitante. El encuentro se mantuvo igualado hasta la hora de juego, cuando un remate desviado de Nordi Mukiele terminó descolocando a Antonin Kinsky y le permitió a Sunderland ponerse en ventaja. Los locales sostuvieron el resultado para llevarse la victoria, aunque De Zerbi valoró la entrega de su plantel.
“Disculpen, porque no merecíamos perder”, expresó De Zerbi en la conferencia posterior. “Hicimos un buen partido; capaz no alcanzó para ganar, pero en el primer tiempo tuvimos mala suerte en algunas situaciones. No puedo reprocharles nada: dieron lo mejor en actitud y en espíritu. Seguro podemos jugar mejor y se va a notar. Tenemos que trabajar en eso”.
Para colmo, Tottenham recibió un golpe anímico extra: su capitán Cristian Romero tuvo que abandonar el campo entre lágrimas luego de una colisión con Kinsky. El defensor argentino se mostró muy afectado al dirigirse al vestuario, lo que disparó preocupación por su disponibilidad tanto para la lucha de Tottenham por sostener la categoría como para el Mundial que se aproxima. En paralelo, el mal momento del equipo en la Premier League se profundizó: la racha sin victorias ya llegó a 14 partidos, y la eventual pérdida de su líder sería un impacto psicológico relevante.
De Zerbi insistió en que un resultado puntual puede torcer el rumbo. Destacó la disciplina táctica que mostró Tottenham durante el primer tiempo y pidió a sus jugadores que sigan creyendo, aun con el largo margen de espera: 105 días sin poder celebrar una victoria en el torneo local.
“En lo táctico, hicimos un buen primer tiempo. Tanto con la pelota como sin ella. No tenemos confianza para jugar un fútbol excelente, pero hicimos lo que venimos trabajando esta semana. Los futbolistas pueden jugar mejor si se sienten seguros y con confianza. Estoy absolutamente seguro de que, si logramos ganar un partido, todo va a cambiar”, cerró.
