El defensor canadiense Alphonso Davies, figura del Bayern, vuelve a quedar en la enfermería por un problema muscular que se repite a lo largo de la temporada. El nuevo contratiempo llega justo después de la eliminación del equipo en las semifinales de la Champions League, donde cayó ante PSG, y deja al DT Vincent Kompany con opciones acotadas para recomponer el lateral izquierdo.
Lo que dijo Kompany sobre los tiempos de regreso
Este viernes, Kompany habló con los medios y no pudo marcar un plazo concreto para la vuelta de Davies. “Vamos a ver cuánto tiempo estará afuera cuando tengamos las imágenes”, remarcó el entrenador, dejando en claro que el dato definitivo surgirá de los estudios médicos.
En paralelo, el club aguarda resultados adicionales de las exploraciones para evaluar con precisión el grado del daño muscular. Mientras tanto, Davies fue descartado oficialmente para el partido del sábado por la liga local.
Una campaña complicada para Davies
La historia de Davies en el año tuvo un quiebre grande en el plano físico: al inicio de la temporada se perdió una porción importante por una lesión en el ligamento cruzado de la rodilla. Tras ese largo período, regresó en diciembre y desde entonces acumuló 23 presentaciones en todas las competencias, con un gol y cinco asistencias.
Sin embargo, el lateral rápido no logró sostener el máximo rendimiento de manera sostenida. Se lo vio con frecuencia afuera por golpes menores, fatiga muscular y recaídas, algo que complicó la planificación del Bayern en un tramo decisivo del calendario. A la irregularidad de Davies se le suma el contexto de ausencias en el plantel, que ya venía atravesando bajas relevantes.
Más bajas en el Bayern: Gnabry sigue sin estar
La sala médica del Allianz Arena tiene varios nombres importantes. Además del canadiense, Kompany confirmó que el extremo alemán Serge Gnabry continúa sin disponibilidad para ser tenido en cuenta. “En Wolfsburg, además de Davies, Serge Gnabry no está disponible”, expresó el DT, señalando la merma de alternativas que enfrenta el gigante bávaro.
El foco ahora es el partido ante Wolfsburg y el DFB-Pokal
Con el golpe europeo y la frustración de las lesiones constantes, Kompany insistió en que el equipo debe sostener la profesionalidad y no bajar la intensidad. El Bayern ya consiguió su 35° título de liga alemana, así que el objetivo del tramo final pasa por mantener el nivel y encarar lo que viene: el 23 de mayo afrontará la final del DFB-Pokal ante Stuttgart.
Pero antes hay un compromiso inmediato y exigente. El entrenador remarcó que no quiere que el equipo se relaje ante Wolfsburg, que pelea por salir de la zona roja. El conjunto dirigido por el juego de Kompany está 16° con 26 puntos. Está por encima de St. Pauli, que ocupa el 17° puesto (primera ubicación de descenso automático), solo por diferencia de gol.
Si Wolfsburg termina en 16° jugaría la promoción por la permanencia, aunque todavía tiene chances de mejora: se encuentra a seis unidades de Werder Bremen, que está 15° y tiene apenas dos partidos por delante. En ese marco, el Bayern no puede subestimar el encuentro.
La mentalidad que pide Kompany: “no chance” de relajarse
Kompany anticipó la mentalidad que espera del plantel para el choque ante Wolfsburg. “Ellos quieren que vayamos para allá relajados. Pero no hay chance. Queremos demostrar de inmediato que no se acabó para nosotros y que otra vez todo está en juego”, sostuvo el técnico.
El belga, además, quiere que cada partido se juegue con la misma exigencia que una semifinal continental. Pese a que el Bayern se despidió de la Champions esta semana con una derrota global de 6-5 ante PSG, el DT pretende que el modo de preparación y ejecución sea idéntico, más allá de si el rival es grande o si el torneo parece menos demandante. Esa intensidad constante, según su visión, debe quedar instalada en el ADN del equipo.
En esa línea, agregó con contundencia que no existe diferencia entre PSG y Wolfsburg: “Para FC Bayern no hay diferencias. Cero. Siempre hay mucho en juego”. Y cerró con un mensaje para sus futbolistas, recordándoles que cada vez que salen a la cancha está en juego el legado: “Como jugador, podés hacer historia en cada fecha. Y podemos hacerlo de nuevo el sábado. Y creo que todos saben que esta es siempre la mejor respuesta”.
