El Chelsea cayó 3-0 de local ante Nottingham Forest el lunes por la noche y quedó ubicado noveno en la tabla de la Premier League. Con apenas tres jornadas por disputarse, el equipo dirigido por los Blues se encuentra a diez puntos del lote que ocupa los puestos de privilegio (top cinco) y ya no puede clasificar a la Champions únicamente por las posiciones tradicionales del torneo. Aun así, aparece un camino alternativo, aunque enredado, para llegar a la máxima competencia europea: el Chelsea necesita terminar sexto y depender de un conjunto de resultados específicos en el resto de Europa.
El mecanismo se explica a través del sistema de “European Performance Spots” de la UEFA. El criterio establece que las ligas con mejores desempeños colectivos pueden ganar una plaza adicional en la Champions League. En ese marco, Inglaterra podría tener una nueva oportunidad: el conjunto que finalice sexto en la Premier podría acceder al certamen continental siempre que el campeón de la Europa League termine dentro de los primeros cinco puestos de la liga local.
En la práctica, las chances del Chelsea quedan atadas a lo que ocurra con Unai Emery y Aston Villa. El club de Midlands todavía está con vida en la Europa League, pero además marcha con comodidad dentro del top cinco en el campeonato doméstico. Si Villa se consagra en la competencia europea y, al mismo tiempo, obtiene un lugar entre los cinco primeros en la Premier, la clasificación a la Champions que les daría la Europa League (a raíz del desempeño) le permitiría “traspasar” el cupo extra por el sistema de European Performance Spots a lo largo de la tabla. De esa manera, el equipo que termine en la sexta posición podría meterse en la Champions.
Ahora bien, Villa todavía tiene que cumplir varios pasos antes de pensar en ese escenario. Primero debe revertir el 1-0 en contra que arrastra en la semifinal de vuelta frente a Nottingham Forest para llegar a la final. Una vez superado ese obstáculo, la posible definición los enfrentaría con el ganador de la otra llave, que podría ser Freiburg o Braga.
El interino Calum McFarlane minimizó las combinaciones matemáticas y pidió que su plantel se mantenga concentrado en cerrar la temporada de la mejor manera. El DT a cargo también remarcó que su prioridad inmediata no pasa por calcular hipótesis, sino por mejorar el rendimiento en el día a día.
“Sí, los conozco”, sostuvo, en diálogo con Football London. “Los he seguido de cerca por un tiempo y están muy metidos. Quieren lo mejor para ellos, lo mejor para este club, y vamos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance para intentar ganar cada uno de los partidos que tengamos desde ahora hasta el final de la temporada”.
“Lo único que podemos enfocarnos en este momento y en lo que yo puedo concentrarme ahora es: mañana entrenamos, mañana estamos trabajando, y después revisaremos el partido. Vamos a intentar encontrar la razón de lo ocurrido y asegurarnos de que el nivel de rendimiento sea más alto cuando nos toque jugar contra Liverpool dentro de cinco días. No estoy mirando el cuadro grande, el ‘por qué’ en general; se trata del momento y de atacar el instante”, agregó.
Incluso si Villa cumple con lo que se le exige en Europa, el Chelsea primero necesita escalar posiciones por mérito propio. Los Blues están a cuatro puntos del sexto lugar, que hoy ocupa Bournemouth, mientras que Brentford y Brighton también están por delante. La pelea por la parte alta es extremadamente cerrada: Everton, Fulham y Sunderland siguen dentro del alcance, dejando al Chelsea con prácticamente margen cero en las últimas semanas. Para sostener su sueño, que hoy es difícil pero no imposible, el equipo deberá superar a varios rivales y, además, recibir una mano desde Villa en la Europa League.
En el tramo final de la Premier, el Chelsea enfrentará a Liverpool, Tottenham y Sunderland en sus próximos tres partidos. A la vez, tiene marcado para el 16 de mayo un compromiso en la final de la FA Cup ante Manchester City.
