El clima en Chelsea se volvió mucho más tenso después de la derrota por 1-0 ante Manchester United, un resultado que dejó al vestuario local con un sabor amargo y que, según lo que trascendió, derivó en un cruce fuerte durante el entretiempo. En ese contexto, Alejandro Garnacho, que volvió a enfrentar a su ex club, quedó en el centro de una tormenta interna mientras varios de sus compañeros canalizaban su enojo por el rendimiento mostrado en la primera mitad.
Choque en el vestuario y partido que se le complicó a Garnacho
El informe indica que algunos futbolistas “fueron a buscarlo” en el descanso, tras un inicio flojo del equipo. Garnacho había ingresado temprano en el encuentro: reemplazó a Estevao, que se lesionó, a los 16 minutos. Sin embargo, no logró torcer el rumbo del partido y Chelsea siguió sin poder romper una sequía ofensiva que ya pesaba en el desarrollo del juego.
En lo táctico, el argentino primero se colocó por la banda derecha y luego pasó a jugar como extremo por izquierda, pero su incidencia resultó limitada. Incluso su trabajo sin pelota terminó siendo un punto sensible: se observó que, al disputar de manera tímida un duelo con Bruno Fernandes, el capitán de United consiguió desmarcarse con libertad y terminó participando en la jugada decisiva, que finalizó con el gol ganador de Matheus Cunha.
Dalot le ganó repetido y Palmer también marcó la cancha
Las dificultades de Garnacho no se redujeron a un solo error puntual. Diogo Dalot lo superó con frecuencia, generando frustración visible dentro del campo. En ese ida y vuelta, hasta Cole Palmer —una de las figuras habituales de Chelsea— fue visto recriminándole a Garnacho en más de una ocasión, en especial por pérdidas repetidas del balón durante el partido.
De hecho, Garnacho terminó el encuentro con 15 balones cedidos, una cifra que refleja el quiebre que tuvo el extremo para sostener la pelota y generar peligro. Mientras eso ocurría, la presión interna crecía: en una misma noche, Chelsea convivió con discordias internas y con un rival que se mostró cómodo administrando el resultado.
La reacción de Manchester United y el eco desde la tribuna
Por el lado de Manchester United, el triunfo ante quien había sido compañero antes de su salida se vivió con entusiasmo. Luke Shaw publicó en Instagram una foto en la que aparece desafiando a Garnacho, un post que recibió reacciones y comentarios de jugadores como Dalot, Fernandes y Cunha, además de Joshua Zirkzee. Incluso Mason Mount —ex jugador de Chelsea— también participó con mensajes, en una señal clara de que la victoria tuvo un componente emocional para el plantel.
La respuesta desde las gradas también fue dura. En el Shed End, Garnacho recibió abucheos constantes durante su tiempo en cancha. Se remarca que los futbolistas de United estaban molestos con su forma de manejarse antes de su traspaso de 40 millones de libras hacia el oeste de Londres, y que el partido terminó funcionando como una especie de “confirmación” para ellos: interpretaron la actuación como un respaldo a la decisión de dejarlo ir tras el quiebre de su relación con Ruben Amorim.
Rendimiento, sequía y presión por el futuro del delantero
Desde que se concretó el pase, Garnacho no logró justificar la magnitud del costo. En 40 presentaciones, apenas pudo anotar ocho goles. Además, su momento reciente preocupa: no fue titular en ninguno de los últimos seis partidos de Chelsea, un dato que alimenta las versiones sobre una posible salida en el próximo mercado de verano.
El escenario se agrava con el rendimiento colectivo: Chelsea encadena cinco derrotas consecutivas en la liga sin convertir goles, una marca negativa que no se veía en el club desde 1912. Con ese panorama, la presión sobre Garnacho y sobre el resto del plantel se mantiene en un nivel máximo, justo cuando la exigencia del hincha y la necesidad de respuestas deportivas aparecen como urgentes.
