La FA confirmó que Chelsea fue acusado formalmente por una conducta indebida tras una investigación vinculada a incidentes ocurridos durante su victoria en la tercera ronda de la FA Cup ante Charlton Athletic, disputada hace cuatro meses. Aquel partido, que además marcó el debut como entrenador de Liam Rosenior en el banco de Charlton, terminó con un contundente 5-1 para el equipo londinense, aunque el festejo quedó opacado por las sanciones que ahora puso en marcha el organismo.
Más allá de lo futbolístico, la entidad que regula la competencia centró su análisis en lo que sucedió en las tribunas. El avance del proceso disciplinario llegó después de una revisión minuciosa de los informes presentados por los oficiales del día del partido y por los responsables de seguridad del estadio, en relación con el comportamiento de los hinchas visitantes de Chelsea durante un cruce de alta exposición.
El corazón del cargo apunta a una falta de control de la disciplina de la parcialidad en el segundo tiempo. Según la FA, el club no logró administrar a su gente, lo que habría derivado en un escenario contrario a las pautas de conducta que se exigen en encuentros de carácter profesional. El episodio habría tenido lugar minutos antes de la hora, cuando Chelsea ya imponía condiciones sobre el rival de Championship.
En un comunicado publicado el miércoles, la FA detalló: “Chelsea FC ha sido acusado por mala conducta en relación con su partido de la FA Cup contra Charlton Athletic FC el sábado 10 de enero. Se alega que, alrededor del minuto 56 del encuentro, el club no se aseguró de que los espectadores y/o sus simpatizantes (o cualquiera que se haga pasar por ellos, o que afirme seguirlos) no se comportaran de manera inapropiada, ofensiva, abusiva o insultante, con una referencia explícita o implícita a la religión o las creencias”.
La franja horaria del presunto incidente resulta especialmente llamativa porque se dio en la primera presentación de Rosenior al frente de Charlton. Aunque el nombramiento había encendido la ilusión y la expectativa, el clima en The Valley habría quedado empañado por el comportamiento atribuido a la hinchada visitante, aun cuando Chelsea controló el partido con golazos de Jorrel Hato, Tosin Adarabioyo, Marc Guiu, Pedro Neto y Enzo Fernandez, que terminaron de sellar el 5-1.
El recorrido de Chelsea en la FA Cup, finalmente, terminó con amargura: cayó 1-0 ante Manchester City en la final. En paralelo, la etapa de Rosenior en Charlton tuvo un final abrupto el 22 de abril. Su salida llegó luego de una racha negativa de cinco derrotas consecutivas en la liga, con el agravante de no haber convertido un solo gol, lo que representó el peor tramo sin victorias y sin goles del club en el campeonato desde 1912.
Ahora, el plantel y la estructura del club deberán moverse con rapidez para preparar la defensa legal o, en su defecto, aceptar el dictamen de la FA. Chelsea tendrá tiempo hasta el viernes 29 de mayo para presentar una respuesta formal al cargo. Este tipo de acusaciones por mala conducta pueden derivar en multas importantes e incluso restricciones de estadio, si la infracción se considera lo suficientemente grave por la comisión reguladora independiente.
