Michael Carrick recibió el mensaje de que debe sacar lo mejor de este plantel de Manchester United apelando a “su Ferguson interior”, en un contexto donde el equipo viene mostrando falta de regularidad. Aunque su etapa interina arrancó con buen pie, la caída 2-1 en condición de local ante Leeds United volvió a encender dudas, especialmente en lo que tiene que ver con la mentalidad del grupo.
El ex extremo de United Sharpe considera que, si bien el perfil sereno de Carrick en un primer momento funcionó como aire fresco tras la salida de Ruben Amorim, ahora el plantel necesita un enfoque más duro. En la tabla de la Premier League, los Red Devils marchan terceros, pero el problema aparece cuando la concentración baja: en esos partidos, el rendimiento no alcanza.
Sharpe también marcó que los niveles “fergusonianos” de aquella era se construyeron con autoridad total, un rasgo que entiende que hoy no está presente en Old Trafford. En esa línea, sostuvo que incluso un referente de clase como Carrick tiene que poder intimidar a sus futbolistas cuando el funcionamiento cae, para volver a encauzar el rendimiento.
“Michael Carrick y Sir Alex Ferguson son personalidades opuestas”, afirmó Sharpe. “Carrick parece bastante calmado; los jugadores ya hablaron de su manera de encarar las cosas desde su llegada. Desde que está en el club, les dio confianza y fue identificando las fortalezas de cada uno. Como futbolista fue un tipo de clase y como persona también, y eso va a continuar durante su carrera como entrenador”.
“Ferguson era distinto: imponía con el miedo”, agregó. “Entraba y asustaba a todo el mundo; tenía un equipo agresivo. La columna vertebral de su plantel no tenía comparación, pero él estaba por encima de todos, y de ahí salía el éxito. No hay discusión con el historial de Sir Alex como director técnico. Idealmente, Carrick debería tomar un poco de esa agresividad de Sir Alex para empujar a los jugadores cuando haga falta; eso es lo que necesitaban durante y después del partido con Leeds”.
Más allá del estilo de conducción, Sharpe remarcó que el área de captación de United está bajo una presión enorme para responder en el próximo mercado. Señaló que el trabajo del club en los últimos años “está bien documentado” como pobre y que se requieren tres o cuatro incorporaciones de jerarquía para mejorar el nivel del plantel.
“La planificación y las decisiones de Manchester United en el verano son clave”, sostuvo. “No fue buena en los últimos años; eso está bastante documentado. Si logran acertar, no van a estar lejos de pelear por el título la próxima temporada”.
En lo inmediato, Carrick tendrá una prueba fuerte de su liderazgo este sábado: United visita a Londres para medirse con Chelsea, que marcha sexto. El compromiso pesa mucho de cara a la clasificación a la Champions League, más aún con la confirmación de que habrá una quinta plaza para clubes ingleses.
El equipo llega con bajas importantes: Harry Maguire y Lisandro Martinez no estarán por suspensión, por lo que Carrick deberá rearmar la línea defensiva con un plantel más golpeado. Tras el golpe ante Leeds, el DT interino remarcó que el resultado “no va a apagar la confianza”, aunque dejó claro que espera una reacción mucho más agresiva de sus jugadores en Stamford Bridge.
