Tras la dura caída de Liverpool ante Aston Villa por 2-4, Mohamed Salah volvió a encender la polémica. Su pedido de que el equipo retome el “fútbol heavy-metal” de otras épocas aumentó la tensión en un clima que ya venía caldeado, y Jamie Carragher no se guardó nada en el análisis.

Carragher fue directo contra el delantero

  • Recordó que “algo iba a pasar” antes de que termine la temporada.
  • Comparó la situación con el impacto que tuvo el adiós de Ronaldo en Manchester United.
  • Señaló que el foco no debe estar en “Salah FC”, sino en Liverpool.

El ex defensor aseguró que no le sorprendía lo ocurrido. Para Carragher, el episodio era una tormenta anunciada, y rememoró una conversación previa: había dicho que antes del final del torneo se iba a desencadenar algo, con un nuevo golpe mediático. Aunque pensó que podía esperar a que pasara la campaña, sostuvo que no fue así.

En esa misma línea, el ex jugador agregó que en una entrevista calificó a Salah como “egoísta” y ratificó esa postura. Además, marcó el contexto inmediato que atraviesa el club: Liverpool tiene una semana clave y todavía no tiene asegurada su plaza para la Champions League, por lo que consideró que la prioridad tiene que ser el equipo y no el protagonismo individual.

El post de Salah, el detonante

  • El mensaje fue leído como un cuestionamiento al entrenador Arne Slot.
  • La publicación mencionó la transformación del club: de “escépticos” a “creyentes” y de “creyentes” a “campeones”.
  • Dijo que perder otra vez duele y que los hinchas merecen otra cosa.
  • Pidió que Liverpool vuelva a ser un equipo valiente y ofensivo que tema el rival.

El disparador fue precisamente el posteo del delantero, que muchos interpretaron como una embestida contra la forma de trabajar de Arne Slot. En su publicación, Salah escribió que vio al club pasar de los que dudaban a los que creyeron, y de esos creyentes a ganar títulos. También remarcó que ese cambio requirió trabajo duro y que él hizo todo lo que pudo para ayudar a cumplir ese objetivo.

Luego, el egipcio agregó que nada lo enorgullece más que lo que el equipo logró, pero que una nueva derrota duele y no es lo que la gente del club merece. Cerró con un deseo claro: que Liverpool otra vez sea el conjunto audaz y ofensivo que incomoda a los rivales, y que además vuelva a ser un equipo que conquista trofeos.

Las palabras resonaron fuerte en el ambiente. Steven Gerrard, leyenda en el mediocampo, también se metió en el tema: sostuvo que el mensaje cifrado funcionó como una señal de un vestuario dividido y de que la identidad del equipo se habría diluido bajo el liderazgo de Slot.

Gary Neville respaldó a Carragher

  • Defendió a Carragher y cuestionó la oportunidad del mensaje de Salah.
  • Entendió que ningún club grande toleraría esa humillación pública del DT.
  • Admitió que, aun así, es imposible callar a un jugador de ese nivel.

Gary Neville, en tanto, salió a respaldar a Carragher y criticó el timing del atacante. Para Neville, en los clubes grandes del mundo no se aceptaría que un entrenador sea expuesto así públicamente. En su lectura, Salah habría “tirado el pasador” en pleno salón, y ahora estaría simplemente caminando como si nada, según describió.

Neville remarcó que Salah no estaría precisamente contento con la situación y que no es un escenario agradable. Incluso formuló una comparación: si Salah fuera jugador de Manchester United, él mismo afirmaría que estaría furioso por lo que implica ese momento y ese mensaje.

Con todo, Neville reconoció la realidad del fútbol actual y su estructura de poder. Dijo que no se puede silenciar a un futbolista de ese calibre, por estatura y personalidad, y que si tiene algo para decir, lo va a decir: y lo va a hacer cuando menos se espera. Concluyó que fue una frase reveladora y que Arne Slot, claramente, no debería estar conforme.

Slot y el dilema antes de Brentford

  • El duelo ante Brentford aparece como una situación límite para Slot.
  • Si deja afuera a Salah, podría perder una pieza clave en la pelea por Champions.
  • Carragher pidió pragmatismo: si Salah da la mejor chance de ganar, debe jugar.

De cara al partido contra Brentford, el clima para Arne Slot se siente como una misión imposible. Si el DT decidiera castigar a Salah con un banco, el riesgo sería alto: en una etapa determinante de la carrera por clasificar a la Champions, el club podría sacrificar calidad justo cuando más la necesita.

Por eso, Carragher insistió en que un entrenador no debería “quitarse los pies” de encima. Si poner a Mo Salah el fin de semana representa la mejor oportunidad para ganar, el ex defensor entiende que debe estar en cancha. Para Carragher, la decisión tiene que pasar por lo futbolístico y por la necesidad inmediata del equipo.

El peso de la presión, además, se incrementa por la situación frágil de Slot dentro del club. Carragher recordó que él mismo criticó a Salah por ser egoísta y deslizó un pedido: Arne Slot no debe caer en lo mismo, pensar en el club y en lo que más conviene. Si Liverpool necesita un buen resultado ante Brentford, el entrenador tendría que elegirlo si considera que es parte de su mejor equipo.

En el cierre, Carragher explicó que Slot no está atravesando su mejor momento en Liverpool, y que por eso Salah habría hecho esos comentarios. También apuntó a que el delantero no tiene ahora el respaldo de la hinchada, y vinculó esa falta de apoyo con el hecho de que Salah haya puesto al DT en una posición incómoda.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.