La disputa por la Copa Africana de Naciones 2025 entre Marruecos y Senegal entra esta semana en una etapa decisiva. Mientras crecen las tensiones legales y diplomáticas, el presidente de la CAF, Patrice Motsepe, redobla gestiones con el objetivo de resguardar la imagen del fútbol africano.
En este escenario, la Federación Senegalesa de Fútbol se prepara para presentar su apelación ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS/CAS). Al mismo tiempo, en Rabat se aguarda el inicio de la audiencia vinculada a la situación de los hinchas senegaleses detenidos, un punto que podría añadir más complejidad a un conflicto que ya supera el terreno deportivo.
La crisis que estalló tras el final
Durante semanas, el fútbol africano atraviesa una crisis extraordinaria que se extendió más allá del césped y terminó impactando en la política y en los tribunales.
El episodio que disparó todo ocurrió el 17 de marzo. Ese día, la Unión Africana le quitó a Senegal el título y se lo otorgó a Marruecos, argumentando que los “Lions of Teranga” habrían cedido el partido final al abandonar el campo por un instante.
Desde Senegal, la federación considera que la decisión fue “injusta y sin lógica”. Además, sostiene que el equipo sigue siendo el “campeón africano legítimo” y pidió que exista un fallo urgente antes del Mundial 2026.
Mientras tanto, la Real Federación Marroquí de Fútbol volvió a recalcar su respeto por las normas de la CAF y aseguró que está dispuesta a colaborar con los organismos internacionales correspondientes. En paralelo, la selección de Senegal continuó celebrando su triunfo “en cancha”, conmemoración que se dio durante un partido amistoso frente a Perú disputado en Francia.
La misión diplomática de Motsepe
En medio del conflicto, Motsepe intensificó su trabajo para bajar la tensión. Tras reunirse con el presidente senegalés Bassirou Diomaye Faye en Dakar, se trasladó a Rabat, lo que en distintos ámbitos se interpretó como una “misión de rescate” para el fútbol del continente.
En declaraciones a la prensa, el máximo dirigente de la CAF remarcó que la Confederación está comprometida con “proteger la integridad del juego en todo el continente”. También dejó entrever que, como consecuencia de las polémicas alrededor de la final, podría abrirse una revisión de las reglas del torneo.
“Las sanciones deben funcionar como un freno, pero al mismo tiempo necesitamos reforzar el marco normativo para asegurar que haya equidad y transparencia”, expresó Motsepe.
Además, rechazó con firmeza lo que describió como acusaciones sin fundamento sobre supuestos actos de corrupción ligados a la Federación Senegalesa de Fútbol. En esa línea, sostuvo que es imprescindible resguardar la reputación de las 54 asociaciones miembro.
La causa judicial por los 18 hinchas senegaleses
En paralelo a la disputa deportiva y a la ofensiva legal que prepara Senegal, también avanza el proceso judicial por los 18 hinchas senegaleses detenidos después de la final en Rabat. Esta semana está previsto que el juicio retome actividad.
La agenda judicial de estos días incluye el inicio del juicio de apelación para esos 18 hinchas, arrestados tras la final de la Copa Africana de Naciones en la capital marroquí. En la instancia anterior, el tribunal de primera instancia los condenó a penas de entre tres meses y un año de prisión, por cargos vinculados a disturbios y violencia en un evento deportivo.
Luego de varias postergaciones, la Cámara de Apelaciones en Rabat tiene previsto escuchar el caso el lunes. El proceso se desarrollará bajo una atención intensa de los medios y con una vigilancia diplomática marcada, y el resultado aparece como una nueva prueba para el vínculo entre ambos países.
Este juicio, además, es seguido de cerca por organizaciones de derechos humanos. El Consejo Nacional de Derechos Humanos de Marruecos informó que realiza tareas de monitoreo para que el procedimiento mantenga la transparencia y respete los derechos fundamentales de las personas detenidas.
El organismo aclaró que sus representantes estuvieron presentes en las audiencias, revisaron las actuaciones del caso y visitaron a los acusados en la prisión de Al-Arjat sin funcionarios penitenciarios en el lugar. También indicó que los imputados no reportaron violaciones a sus derechos.
En esa misma línea, el Consejo remarcó que su tarea es resguardar la presunción de inocencia, la realización de audiencias públicas y la participación plena de la defensa.
El rol de la federación marroquí y el interrogante final
En cuanto al plano institucional, se subrayó que la Federación de Fútbol de Marruecos no interviene como parte en el trámite legal. La Real Federación Marroquí de Fútbol no actúa como acusadora ni como parte civil, por lo que el expediente queda estrictamente dentro del sistema judicial marroquí, sin intervención formal de los organismos deportivos.
Mientras la comunidad futbolera africana espera los fallos de esta semana, se instala una pregunta que todavía no tiene respuesta: ¿la intervención de la CAF logrará calmar el conflicto, o la Copa Africana de Naciones 2025 seguirá funcionando como un reflejo de la crisis más profunda que atraviesa el fútbol moderno en el continente?
