Países Bajos fue claramente superior en gran parte del amistoso de preparación ante Argelia, disputado en el De Kuip, pero no logró convertir esa superioridad en goles. El equipo de Ronald Koeman generó varias chances de riesgo, aunque no encontró el camino al gol antes de sufrir un tanto en el tramo final. La caída 1-0 dejó al entrenador con evidente bronca de cara al viaje a Nueva York, donde cerrará la última etapa de preparación frente a Uzbekistán antes del Mundial.
De un vistazo
- Países Bajos perdió 1-0 con Argelia en el De Kuip, pese a dominar varios pasajes del partido.
- Ronald Koeman mostró su frustración por la falta de eficacia y por cómo se manejó el juego.
- La figura mal parada fue el delantero Malen: impactó en el palo y falló más oportunidades.
- El próximo amistoso será contra Uzbekistán en Nueva York, como cierre de la preparación.
- El debut en el Grupo F del Mundial será el 14 de junio ante Japón.
La atención se concentró especialmente en Malen, que tuvo una noche complicada de cara a arco. El atacante golpeó la madera y, además, desperdició dos situaciones más que podrían haberle dado a Países Bajos el control del encuentro.
Koeman no se guardó su disgusto al terminar el partido. En su evaluación, apuntó tanto a la falta de definición de su equipo como a la forma en que se afrontó el plan general durante el encuentro.
“Odio perder. Tenés que ganar cuando te aparecen cuatro o cinco chances grandes”, expresó el DT. Y agregó que, si esas oportunidades se convierten, el partido se vuelve mucho más sencillo: “En el segundo tiempo jugamos peor. Nos faltó agresividad y se nos fue un poco la mano con el juego lindo”.
El entrenador también puso el foco en las oportunidades que no entraron de Malen. En ese sentido, sostuvo: “Necesita convertir al menos un gol. Normalmente lo hace”.
Por su parte, Malen asumió la decepción de lo que le tocó vivir después del partido. Admitió que, en su ocasión más clara, no impactó la pelota con la calidad necesaria para definir.
“Obviamente, como delantero, querés marcar”, reconoció. Luego explicó que el equipo creó suficientes situaciones, pero que esta vez no hubo fortuna: “Eso también forma parte de la vida de un nueve”. Además, añadió que no logró acomodarse bien y que no conectó de la forma correcta: “No vi a los jugadores que tenía al lado; si los hubiera visto, se la hubiera dejado”.
Países Bajos todavía tiene un último ensayo para recuperar sensaciones y llegar con mejor ritmo al torneo. El equipo enfrentará a Uzbekistán en Nueva York, buscando una respuesta convincente tras el traspié y el aumento de la presión desde la tribuna y el análisis futbolero. Países Bajos arrancará el Grupo F el 14 de junio ante Japón, con la necesidad de mejorar.
