En el Chelsea de Londres occidental, bajo el mandato de Todd Boehly, se han invertido sumas enormes en incorporaciones ambiciosas, pensadas para sostener la competitividad del equipo durante un período largo. La idea, al menos en el plan original, no era solamente buscar un impacto inmediato.
Ese modelo rindió frutos en 2024-25: Enzo Maresca comandó al equipo hacia conquistas en la Conference League y en el Mundial de Clubes de la FIFA, además de lograr la clasificación a la Champions League. Sin embargo, el presente torneo muestra a los Blues perdiendo ritmo, frenando en seco y quedando lejos de su mejor versión.
El equipo llegó a las semifinales de la FA Cup y ya tiene previsto un día en Wembley para enfrentar a Leeds. Pero en el camino también hubo golpes recientes: Liam Rosenior sufrió la eliminación en las semifinales de la Carabao Cup, y también recibió un traspié en la instancia de cuartos de final en una competencia europea de alto nivel. En paralelo, comenzaron a instalarse dudas sobre su continuidad, apenas a 21 partidos de haber tomado el rol como sucesor de Maresca.
Desailly pide cambios en el armado de plantel
El excapitán del Chelsea, Marcel Desailly, que pasó seis años en el club entre 1998 y 2004, considera que el club necesita ajustar su estrategia de captación. El campeón del mundo francés, consultado sobre en qué rubros y de qué manera el conjunto londinense debe mejorar, sostuvo: “Más allá del arquero, primero tienen que incorporar un arquero con experiencia si llega nuevo. Ese jugador tiene que generar confianza; necesitamos confianza”.
Luego añadió que la renovación no debería limitarse a esa posición: “Y no solamente el arquero: hace falta un defensor central con experiencia. También un delantero con experiencia para ayudar a [Enzo] Fernández, que yo diría que es el único futbolista con experiencia que tenemos en el plantel. [Reece] James está bien, pero es intermitente, a ratos, ¿me entendés?”.
Desailly reconoció el rendimiento de la temporada anterior: “Les fue bien el año pasado, fue increíble”. Pero remarcó un déficit estructural: “Aun así, necesitan cuatro jugadores experimentados dentro del plantel para acompañar a los futbolistas jóvenes y talentosos que tiene el equipo. [Pedro] Neto es experimentado, Estevao también es un jugador muy bueno. [Cole] Palmer, si se queda o si se va, no pasa nada, pero tiene que quedar claro quiénes los rodean”.
En ese punto marcó una preocupación central: “Ellos no son líderes naturales”. Y profundizó sobre el nuevo enfoque: “En esta nueva etapa, en el proyecto moderno, necesitás cinco o seis años de experiencia en Premier League. No la tienen: son jugadores muy jóvenes. [Moisés] Caicedo tuvo una gran temporada el año pasado, pero este año está por debajo. ¿Por qué? Porque Fernández, como jugador con experiencia, no se queda al lado. James a veces juega en el mediocampo, pero se proyecta hacia adelante. Entonces queda solo, como sin compañía”.
Por último, Desailly fue directo con la idea de “equilibrar por líneas”: “Lo que necesitan es rodear cada sector de la cancha con futbolistas experimentados. Eso le da al entrenador más alternativas a la hora de plantear su esquema táctico. Hoy él solo tiene jóvenes”.
“No alcanza” sostener solo talento joven
El exdefensor también se refirió a la manera en que el Chelsea reorientó su forma de construir equipos. “Hubo un proyecto hace cuatro años: la idea era comprar jugadores jóvenes para [Mauricio] Pochettino y, con el tiempo, intentar hacer crecer ese plantel. Aunque los hayan fichado a precios muy altos, no les importaba tanto el costo, porque el valor iba a aumentar en función del éxito que consiguieran”.
Y agregó: “El año pasado eso funcionó. Les dio la sensación de que lo que estaban haciendo no era tan disparatado”. En ese sentido, recordó el escepticismo que existía: “Había gente que decía ‘Chelsea está completamente loco, ¿qué hacen comprando jugadores a esos precios?’. Pero el año pasado se fue mezclando todo”.
Para Desailly, el problema llegó cuando se sostuvo la confianza en ese mismo patrón de plantel: “Cometieron un error al mantener la creencia de que podían seguir con esa categoría de futbolistas: talentosos y jóvenes. No alcanza”.
El próximo desafío: Manchester United y un objetivo clave
Con el Chelsea recibiendo la disponibilidad de jugadores a los que se les puso dinero en el mercado —incluidos varios fichajes que ya quedaron en el plantel de Rosenior y otros que salieron— el equipo volverá a competir el sábado cuando reciba a Manchester United. Un triunfo ante el conjunto de Old Trafford podría ser determinante para que Rosenior logre la clasificación a la Champions League y, de paso, enfrente a los críticos que vienen cuestionando su tarea, abriendo además la puerta a que el club vuelva a gastar con fuerza en el mercado de pases de verano de 2026.
