El entrenador argentino, que ya cumplió 70 años, está al frente de la selección uruguaya desde mayo de 2023. En estos 36 partidos dirigidos, impuso su sello de alta intensidad y, en el proceso, logró que Uruguay terminara tercero en la Copa América 2024. Aun así, sus últimas declaraciones dejaron entrever que su etapa con la Celeste podría tener fecha de caducidad, al menos en el plano estrictamente nacional.

En un evento organizado por la Asociación Uruguaya de Fútbol, Marcelo Bielsa se mostró sorprendentemente directo sobre su horizonte profesional. “Nuestro trabajo termina con el Mundial”, afirmó. Y agregó: “Es un milagro en la carrera deportiva de cualquier profesional poder participar en un Mundial. Siempre voy a estar agradecido a Uruguay por permitirme vivir una competencia como esa”.

El ciclo de Bielsa en Uruguay viene mezclando una clara superioridad táctica con roces típicos de su estilo, el famoso “bielsismo” que suele ser tan exigente como particular. En números, mantiene un rendimiento cercano al 42% de victorias, pero sus métodos no siempre cayeron bien en el entorno ya instalado. Incluso hubo figuras con voz propia: el histórico delantero Luis Suárez, en su momento, se animó a hablar sobre la manera en que el entrenador gestiona y conduce desde lo cotidiano, tanto dentro como fuera de la cancha, y el ambiente tan riguroso que impone.

Con todo, el respaldo social hacia el plantel renovado se mantiene firme. De cara al Mundial 2026, crece la confianza en que Uruguay pueda atravesar un Grupo H que, en el papel, aparece como exigente: España, Cabo Verde y Arabia Saudita. En Montevideo, las lecturas recientes también reforzaron lo que Bielsa dejó caer: que, efectivamente, su salida se produciría una vez finalizado el torneo.

Para el DT, el Mundial 2026 aparece como una oportunidad final para consolidar su legado en el escenario internacional. Bielsa ya tuvo experiencia mundialista con Argentina, en 2002, y también dirigió a Chile en otras etapas, pero ahora, al mando de Uruguay, busca transformar esa historia y dejar una marca distinta. Su influencia en el fútbol moderno sigue siendo enorme y, en su país adoptivo, su nombre también pesa por su etapa en Elland Road: allí, por su trabajo en el Leeds, se convirtió en referencia. La relación con la gente del club se explica por el título de Championship en la temporada 2019-2020, que devolvió al equipo a la Premier League.

En marzo, Bielsa volvió a pisar suelo inglés con un gesto cargado de simbolismo: participó en un amistoso en Wembley ante la selección de Inglaterra, Las Tres Leones, donde el partido terminó 1-1. En ese encuentro estuvo Dominic Calvert-Lewin, delantero de Leeds, pero con el correr de los días el futbolista quedó afuera de la convocatoria final de Inglaterra, en la que sí aparecen las decisiones del entrenador Thomas Tuchel.

En cuanto a su vínculo con las instancias decisivas de un Mundial, Bielsa ya había vivido el escenario con Argentina en 2002, aunque aquel torneo terminó siendo amargo: La Albiceleste quedó eliminada de manera sorpresiva en la primera ronda. Ahora, con Uruguay, el entrenador apunta a saldar esa cuenta pendiente con un Mundial que entiende como la última gran oportunidad de su ciclo, con la intención de redimir el antecedente y cerrar su paso por el fútbol internacional con una huella duradera.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.