En las últimas jornadas, el director deportivo Max Eberl viene observando la posibilidad de un movimiento en el mercado, aunque el escenario que se evalúa no habría terminado de la mejor manera. La sensación es que, por ahora, las negociaciones no avanzan al ritmo esperado y el plan inicial recibió un golpe.

En el caso de París Saint-Germain, el club estaría firme en pedir una cifra cercana a los 90 millones de euros. Bayern Múnich, vigente campeón de Alemania y récord histórico del país, no alcanzaría o no estaría dispuesto a igualar ese monto, lo que complica cualquier intento de destrabar la operación en esos términos.

La historia de fondo viene de antes: el extremo había despertado interés desde el verano para Bayern y también para otros grandes, pero el pase quedó trabado porque PSG frenó la salida. En paralelo, los bávaros decidieron reencaminarse y terminaron incorporando a Luis Díaz, por unos 70 millones de euros desde Liverpool, una apuesta que después se transformó en rédito deportivo. Aun así, con el correr del tiempo, los indicios apuntan a que la búsqueda de un atacante alternativo y con buena versatilidad para el esquema sigue abierta en Múnich.

En ese contexto, el nombre que más se ajustaría al perfil es el de Anthony Gordon, de Newcastle United. El extremo inglés aparece fuertemente vinculado con Bayern y, de acuerdo con la información disponible, él mismo querría salir de St. James’ Park. Su posible encaje sería detrás de Luka Jovic y Harry Kane, en una zona pensada para conectar el juego ofensivo y aportar desequilibrio.

Ahora bien, no todo estaría tan claro en cuanto al orden de prioridades. Incluso con Gordon como opción muy presente, el foco interno de Bayern tendría otro objetivo como principal: Yan Diomande, de RB Leipzig. En la lectura que circula, el club alemán lo ubica como el favorito dentro de su lista de transferencias.

Yendo a otro punto del rompecabezas, Bradley Barcola aparece como un caso distinto dentro de PSG. El atacante, de 23 años, estaría relegado al rol de recambio en París y, por lo que se comenta, no estaría para nada conforme con la situación. En el tramo final de la semifinal de Champions League frente a Bayern, Barcola ingresó dos veces y tuvo participación como alternativa desde el banco. Sin embargo, su contrato vence en 2028, así que PSG no tendría una presión inmediata para vender el próximo verano, salvo que el jugador decida endurecer su postura.

De hecho, se señala que Barcola rechazó una extensión contractual hace meses. En paralelo, la atención de distintos equipos de Europa estaría puesta sobre su situación, y varios clubes grandes ya habrían comenzado a conversar con su entorno. Entre los interesados aparecen FC Barcelona, Liverpool y Arsenal, aunque en el caso de los Gunners se remarca que habrían intensificado el seguimiento. Por el momento, PSG no habría recibido una oferta concreta, aunque el precio de salida —en caso de moverse— no sería un problema para los equipos de Premier League.

En lo deportivo, Barcola llega con números de peso pese a no tener continuidad permanente: tras una campaña 2024/25 destacada, con 40 participaciones en goles en 58 partidos, todavía logró 12 tantos y 7 asistencias en el tiempo de juego disponible. Esa producción, incluso con menos minutos, es la que termina alimentando el interés en torno a su futuro.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.