En la ida, poco antes del cierre del primer tiempo, el lateral izquierdo del Bayern, Alphonso Davies, recibió el impacto del balón en el muslo. La pelota rebotó en su brazo y el árbitro sancionó penal. Ousmane Dembélé se hizo cargo de la ejecución y puso el 3–2 en el marcador.
De un vistazo
- Davies fue golpeado en el muslo y la pelota rebotó en su brazo en la primera semifinal.
- El penal de la ida lo convirtió Ousmane Dembélé para el 3–2.
- En el partido de vuelta, el árbitro portugués Joao Pinheiro evitó marcar penal en el primer tiempo por una acción con Joao Neves.
- Vincent Kompany cuestionó la decisión y calificó de “basura” la interpretación de la jugada.
- Bayern terminó rescatando un empate tardío: Harry Kane en el 94’.
Este miércoles, el árbitro portugués Joao Pinheiro decidió no sancionar un penal en el tramo inicial cuando el mediocampista de PSG, Joao Neves, fue alcanzado por el balón en el brazo extendido luego de un rechazo de Vitinha. Kompany expresó su enojo con una frase contundente: “No va del cuerpo a la mano, sino directo a la mano. Si es de tu propio jugador o no, eso es un poco basura, un poco sin sentido”.
Desde Múnich, el juez mantuvo la línea que UEFA suele priorizar en este tipo de interpretaciones, y eso no mejoró el clima en el banco bávaro. “Las reglas son las reglas. Es una lástima”, señaló el entrenador. Además, Nuno Mendes, lateral izquierdo de PSG, evitó también una eventual segunda amarilla por una acción con la mano, lo que llevó a Kompany a describir ambas decisiones como “cruciales” para el resultado final del partido.
Tras caer 4–5 en la ida, el Bayern comenzó el desquite con desventaja: apenas tres minutos de juego ya estaba abajo. A partir de ahí, el equipo presionó con intensidad durante gran parte del encuentro, pero el empate llegó cuando el tiempo ya estaba encima. Harry Kane anotó en el minuto 94 y permitió que el conjunto alemán llegara al final con un 1–1 que alcanzó para un cierre con sabor a alivio y amargura.
“Obviamente, la determinación arbitral en París todavía duele, porque al final perdés por un solo gol”, remarcó Kompany, insistiendo en el penal que se le había otorgado a favor contra Davies. Aun así, el DT mostró que no se quedó pegado al golpe: “No soy de quedarme mucho con la decepción. Seguimos”.
Reconocimiento al rival
En paralelo, Kompany elogió a PSG por cómo defendió en Múnich, donde el campeón de París se plantó con firmeza alrededor de su área y concedió muy pocas chances claras para el ataque local. Destacó especialmente la manera en que el equipo francés se replegó frente a los centros y cómo controló el espacio detrás de la última línea, señalando que, además de defender bien, “estuvieron muy activos”.
También sostuvo que los parisinos siempre tuvieron “un pie puesto” en las jugadas y que su movimiento constante les permitió llegar con frescura incluso en la recta final. “Aunque entramos en situaciones peligrosas, igual se aseguraron de que no tuviéramos esos tiros al arco”, explicó, y dejó esa idea como una de las claves por las que su equipo no pudo dar vuelta la serie y meterse en la final.
