El Bayern Munich arrolló 5-0 a St. Pauli en Hamburgo y confirmó su condición de candidato con un resultado que no dejó margen de réplica. Vincent Kompany encontró un equipo con ritmo desde el arranque: los bávaros empezaron a golpear temprano y, con este triunfo, estiraron su cosecha anual a 105 goles, marca récord en una sola campaña dentro de la Bundesliga. A falta de cinco fechas, la diferencia con el escolta Borussia Dortmund quedó en 12 puntos, un colchón que se siente decisivo en la lucha por el título.
Gol temprano, control del partido y un Bayern que lastima en cada fase
El trámite se definió rápido. Bayern abrió el marcador a los nueve minutos: Konrad Laimer puso una pelota de esquina con precisión y, tras una buena acción, Jamal Musiala resolvió con un cabezazo para poner el 0-1. El gol temprano no solo le dio tranquilidad al equipo: también le quitó aire a St. Pauli, que prácticamente no encontró el mismo nivel de presión ni de salida.
Con el foco puesto en el regreso de la Champions League, Harry Kane fue preservado y Nicolas Jackson apareció como opción inicial. El senegalés tuvo una chance clara poco después del 1-0 para estirar la ventaja a 2-0, pero su remate desde un ángulo complicado terminó estrellándose en el travesaño. Esa jugada, más que un “casi”, mostró el plan del Bayern: atacar con velocidad y buscar finalizaciones aunque el espacio sea reducido.
St. Pauli resistió lo justo: dos avisos antes del quiebre definitivo
St. Pauli generó muy poco y, de hecho, llegó a pasar por momentos en los que pudo haber caído con mayor amplitud. Hubo una situación en la que Michael Olise probó con intención, arrastrando el remate hacia la zona de peligro, y en otra ocasión la fortuna no acompañó: Musiala, desde corta distancia, pegó en el poste. Es decir, antes del descanso el Bayern ya había mostrado potencia, pero el 0-1 todavía dejaba una puerta abierta para el suspenso… aunque el partido ya estaba inclinado por juego y por sensaciones.
Ráfaga tras el descanso: tres goles en 13 minutos y cierre con sello de jerarquía
Tras el entretiempo, el partido se partió. Bayern convirtió tres tantos en un lapso de 13 minutos y terminó de liquidar la historia. Leon Goretzka fue el encargado de destrabar la segunda etapa con una definición quirúrgica desde el poste lejano, abriendo el 0-2 con un remate directo y sin margen.
Pocos instantes después llegó el 0-3: Olise se metió hacia adentro, ganó el ángulo y finalizó en el rincón lejano. El tercer gol fue clave porque dejó a St. Pauli sin reacción posible: no solo por el marcador, sino por el ritmo y la intensidad con la que el Bayern seguía atacando.
Luego, Musiala ganó una disputa cerca del área y habilitó a Nicolas Jackson, que resolvió de cerca para poner el 0-4. En el tramo final, Raphaël Guerreiro redondeó la faena con el quinto tanto, sellando el 5-0 definitivo.
Récord de goles y debut con proyección: el Bayern sigue escribiendo números y dando minutos
Este 5-0 deja un dato que excede el partido: con 105 goles en la temporada, el Bayern rompió el récord de la Bundesliga de 101 goles en una sola campaña. Además, con cinco partidos por jugar, el equipo ya aventaja por 12 puntos al Borussia Dortmund, lo que convierte el cierre de campeonato en una formalidad cada vez más cercana.
En el apartado de novedades, también hubo espacio para el recambio con historia propia: Bara Ndiaye tuvo un estreno memorable. El mediocampista senegalés, de 18 años, ingresó como suplente para debutar con el primer equipo del Bayern. Ndiaye se mantendrá en el club en condición de préstamo desde Gambinos Stars Africa hasta el final de la temporada.
