La convivencia en el plantel de Real Madrid se tensó de forma notable en las últimas semanas, con un capítulo que involucró a Asencio y Álvaro Arbeloa, y que terminó impactando en la dinámica diaria del vestuario. El conflicto, que venía gestándose desde mediados de marzo, escaló cuando el defensor quedó afuera a último momento antes de un partido clave y, desde entonces, pasó a ser un tema central entre el cuerpo técnico y el grupo.

Datos clave

  • El roce entre Asencio y Arbeloa habría comenzado el 11 de marzo.
  • Real Madrid atravesó una crisis defensiva, con Eder Militao y David Alaba fuera de competencia.
  • Asencio jugó 90 minutos el 6 de marzo con una contusión cervical para que el equipo ganara 2-1 a Celta.
  • El 14 de marzo, el defensor se retiró del plantel minutos antes del partido de LaLiga contra Elche, con un doctor acompañándolo.
  • La situación afectó la planificación de Antonio Rüdiger, que tenía previsto descansar por la vuelta europea.
  • Asencio volvió a estar en el radar tras disculparse con sus compañeros, en medio de rumores en redes sobre su profesionalismo.

De la crisis defensiva al banco: el origen del malestar

El conflicto tomó forma en un contexto delicado para el equipo: Real Madrid venía lidiando con serias dificultades atrás, ya que Eder Militao y David Alaba no estaban disponibles. En ese escenario, Asencio empujó su recuperación hasta el límite y, pese a una contusión cervical, completó los 90 minutos del partido del 6 de marzo ante Celta, en el que el conjunto merengue se impuso 2-1. Esa entrega, sin embargo, no se tradujo en continuidad: cinco días más tarde, el entrenador decidió dejarlo en el banco y le dio lugar a Dean Huijsen.

La decisión terminó generando frustración en el defensor. Días después del partido ante el Manchester City, Asencio se enfrentó al cuerpo técnico con la sensación de que su sacrificio merecía salir como titular frente a los campeones de Inglaterra. Ahí fue donde la tensión empezó a ganar terreno y a salir del ámbito estrictamente futbolístico.

Elce y un cambio de última hora que desordenó el vestuario

La escalada se produjo de lleno antes del duelo de LaLiga contra Elche, programado para el 14 de marzo. En la mañana del partido, Asencio se presentó en la oficina del entrenador acompañado por un médico. Argumentó una molestia muscular menor y, finalmente, se bajó de la convocatoria. Ese movimiento, ya sobre el cierre, alteró por completo el trabajo de preparación de Antonio Rüdiger, quien estaba previsto que descansara, pensando en la vuelta correspondiente a la competencia europea.

Rüdiger se mostró muy molesto por tener que jugar, y el conflicto dejó de ser un asunto aislado entre el DT y un jugador para transformarse en un problema serio de vestuario. En ese clima, varios referentes entendieron que la ausencia repentina podía afectar el manejo físico colectivo del grupo, sobre todo en el tramo que venía con partidos determinantes.

Disciplina, disculpas y el pedido del entrenador

Aunque Asencio regresó a entrenar con normalidad, su situación no se revirtió de inmediato: siguió quedando afuera de las convocatorias, incluso para el partido más sensible del calendario en ese período, el derbi de Madrid ante Atlético del 22 de marzo. El entrenador planteó que la disciplina es un tema que concierne al grupo completo y exigió que el defensor ofreciera disculpas al plantel entero.

En una instancia de reunión previa al entrenamiento, el DT abrió el diálogo con una pregunta directa: “¿Alguien tiene algo para decir?”. Asencio, por un tiempo, mantuvo la cabeza baja y optó por no responder, extendiendo su marginación.

La respuesta para cortar rumores y el regreso en un momento complicado

Con el correr de los días, crecieron en redes sociales versiones sobre su profesionalismo, y eso empujó a que Asencio tomara la palabra. El defensor, que había acumulado 30 apariciones en todas las competencias durante la temporada, con dos goles y una asistencia, finalmente se acercó a sus compañeros y pidió perdón.

Su retorno llega en un período especialmente complejo para Real Madrid. En LaLiga, el equipo quedó a siete puntos de Barcelona cuando restan apenas ocho fechas, y el calendario se vuelve exigente: el próximo compromiso como local será ante Girona el 10 de abril. Además, en Champions League viene una etapa cuesta arriba tras la derrota 2-1 en casa frente a Bayern Munich, con la vuelta de cuartos programada para el 15 de abril.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.