Unai Emery tuvo la tarea de suceder a Arsène Wenger en el norte de Londres, tras la salida del histórico francés en 2018 luego de 22 años al frente del Arsenal. Sin embargo, para volver a poner a los Gunners en la cima hizo falta otro entrenador español.
El elegido fue Mikel Arteta: había pasado cinco temporadas en Arsenal como jugador, con funciones de capitán antes de retirarse, y recibió el mando en diciembre de 2019. El camino previo lo hizo junto a Pep Guardiola en Manchester City, etapa en la que terminó de formarse en el oficio de DT.
Los ex rivales que Arteta y el Arsenal fueron superando en el camino —al igual que Liverpool— terminaron siendo desplazados después de tres temporadas seguidas como escoltas en la Premier League. Y también aparece un antecedente: el de Manchester City, que se ilusiona con repetir una hazaña similar, porque el Arsenal podría capturar por primera vez el principal trofeo europeo en la historia del club.
No obstante, el recorrido de Arteta no fue lineal. En más de una ocasión se puso en duda su capacidad para conquistar los premios más grandes. Aun así, el entrenador de 44 años sostuvo el rumbo, encaró cada desafío sin retroceder y se exigió al máximo mientras ocupaba un cargo de altísima demanda.
La pregunta que flota en el ambiente es si Arteta ya está entre los mejores del negocio, junto a nombres como Guardiola, Luis Enrique, Diego Simeone y Carlo Ancelotti. Cuando se le consultó esa cuestión a Senderos, ex defensor del Arsenal, respondió: “Si uno tiene un objetivo al contratar a un técnico joven, es que desarrolle al equipo y lo convierta en contendiente real por el título. Él venía trabajando en esa línea y hoy ya lo logró: ganó la Premier League con este plantel. Por eso, llegar a la meta fue fundamental”.
Y agregó: “¿Es un entrenador top cinco? Es difícil. ¿Quién puede ganar la Premier League? No son muchos en el mundo, así que sin dudas tiene un gran mérito por lo que logró”.
El dominio local del Arsenal ya se disfruta por primera vez desde aquellos recordados “Invencibles” de 2003-04. Pero el equipo podría ir todavía más lejos: además de repetir el título, intentar conquistar el continente. En ese contexto surge el interrogante de si semejante logro, con historia en el proceso, puede superar lo hecho por Thierry Henry, Patrick Vieira y compañía, más de dos décadas atrás.
Senderos, consultado sobre esa idea, explicó: “Son cosas distintas. Hubo equipos de Arsenal que ya ganaron el campeonato, así que esto tiene un plus. Ganar la Champions League es algo increíble para la historia del club, pero ser Invencibles es algo que, en conjunto, cuesta muchísimo volver a repetir. No sé qué es más grande, aunque en la actualidad, claro, mantenerse invicto es algo increíble. Y lograr el doblete de liga y Champions también es un hecho único”.
El éxito del Arsenal se construyó sobre bases sólidas. En el arco, David Raya se llevó el Trofeo del Guante de Oro de la Premier League durante tres temporadas seguidas, mientras que el trabajo para convertir en jugadas a balón parado fue dominado al detalle.
Los Gunners no siempre arrasan con goleadas, pero encuentran formas de ganar de la manera que sea necesaria. En la charla se indagó también si esa lectura táctica merece mayor reconocimiento, teniendo en cuenta que los rivales todavía no encontraron la forma de frenar al Arsenal en situaciones de pelota detenida. En ese sentido, Senderos sostuvo: “No es un equipo que viva de una sola cosa. Con balón parado convirtieron de muchísimas maneras distintas. Identificaron algo del fútbol moderno y lo aprovecharon muy bien. Eso les destrabó varios partidos y les permitió ponerse arriba”.
Y remató: “Sabiendo lo bien que se defienden, lo organizados que están y lo poco que le dan al rival, tienen una base enorme para seguir creciendo y para ganar partidos. Un 1-0, sí: Arsenal aburrido con un 1-0… pero es una manera clara de mostrar estabilidad y fortaleza en este plantel y en este equipo”.
El Arsenal todavía tiene dos partidos por delante en esta temporada, y ya no habrá presión en la última fecha de Premier League, que será visita a Crystal Palace. Aun así, el trofeo se levantará el domingo: varios años de trabajo finalmente van a tener recompensa.
El 30 de mayo, los Gunners buscarán destronar a Paris Saint-Germain como dueños de Europa cuando jueguen en la Puskas Arena de Budapest ante Ousmane Dembélé, Khvicha Kvaratskhelia y compañía. En ese escenario, Arteta intentará potenciar su legado también en suelo húngaro.
