El Arsenal parecía encaminarse a un empate sin goles en el Estadio José Alvalade, en una noche donde le faltó chispa ofensiva durante gran parte del trámite. Sin embargo, el ingreso desde el banco de Gabriel Martinelli y Kai Havertz le cambió por completo el guion a la serie de la primera semifinal. El efecto fue inmediato y terminó con un gol agónico en tiempo de descuento que desató la locura en la hinchada visitante.
El responsable de la asistencia fue el extremo brasileño, que mandó un centro preciso para que Havertz definiera desde muy cerca y rompiera la resistencia del rival. Tras el pitazo final, el entrenador Mikel Arteta mostró su satisfacción por el resultado y, sobre todo, por la calidad del tanto decisivo. “Estoy muy contento por ganar de visitante en los cuartos de final de la Champions League contra un equipo que no pierde en su estadio desde hace no sé cuánto”, señaló el DT. Y agregó: “Creo que la última vez fue también en Europa, lo que habla de la dificultad. Al final, un momento de magia de los que entran sobre la hora nos da la victoria. Fue hermoso y es el impacto que necesitás cuando llegás a esta altura de la temporada. Todos tienen que aportar y lo hicieron esta noche”.
Aun con la ventaja lograda, Arteta reconoció que su equipo tuvo problemas para encontrar ritmo en el último tramo. En ese contexto, mencionó una jugada donde Martin Zubimendi vio cómo le anulaban un gol por fuera de juego, revisado por el VAR, en la secuencia previa a la definición. El técnico remarcó que su conjunto tuvo que ser más efectivo para poder vulnerar a un Sporting que se muestra sólido en condición de local.
“Sí, porque cuando llegamos a la zona final y nos acomodamos ahí, nos faltó lo último”, respondió Arteta cuando le preguntaron si temía que el Arsenal no pudiera marcar. Luego explicó: “Necesitábamos ser un poco más finos, más rápidos y más eficientes para romper ese bloque que ellos tenían. Tuvimos un gol anulado y hubo dos o tres situaciones en las que estuvimos cerca, pero nos faltó el pase final”.
Más allá del impacto de los cambios, la valla invicta del Arsenal tuvo nombre propio: David Raya. El arquero español encadenó atajadas de altísimo nivel, incluyendo una intervención clave con el final de los dedos en los primeros cinco minutos. Su rendimiento fue destacado tanto por Arteta como por sus compañeros. De hecho, Havertz lo elogió con una frase contundente: “el mejor arquero del mundo” en los últimos dos años.
Arteta también puso el foco en el aporte de su portero. “Tuvo dos momentos donde hizo dos atajadas grandes. Y eso es la Champions League: siempre se decide dentro de las áreas, porque acá hay muchísima calidad. En este momento está fenomenal, extraordinario desde que llegó. Tenemos muchísima suerte de tenerlo”, expresó el entrenador del Arsenal.
El 1-0 le da un impulso importante al Arsenal después de un tramo complicado a nivel local. Tras quedar eliminado tanto en la Copa de la Liga (Carabao Cup) como en la FA Cup, crecía la presión sobre el equipo para responder en el plano internacional. Ahora, el conjunto inglés intentará cerrar la eliminatoria en el Emirates Stadium ante Sporting y asegurarse el lugar en las semifinales de la Champions League.
