Arsenal rompió una espera de dos décadas para volver a pisar la gran cita europea y lo hizo con una victoria ajustada por 2-1 en el global ante el equipo de Diego Simeone. Tras el triunfo en el segundo partido, el entrenador Mikel Arteta salió rápido a destacar a Bukayo Saka, futbolista inglés que apareció con el momento decisivo en el Emirates Stadium. El atacante formado en Hale End volvió a mostrarse como la cara de esta etapa moderna del club: aprovechó un descuido defensivo para definir la serie.

“Tenía que ser alguien muy especial, y ciertamente él es muy especial conmigo, con los chicos y con toda la gente vinculada a este club. Si la persona tenía que ser quien marcara ese gol, probablemente tenía que ser él”, expresó Arteta en declaraciones para Amazon Prime.

Mientras en la cancha las celebraciones eran ruidosas, Arteta contó que antes de que rodara la pelota tuvo que tomar decisiones tácticas complejas. El español admitió que sintió una fuerte carga emocional por los futbolistas que dejó afuera del once inicial, lo que derivó en un intercambio particularmente sensible en el hotel de concentración durante la jornada previa.

“Fue muy difícil tomar ciertas decisiones y siento mucho por los chicos. Sé lo buenos que son en general; algunos de ellos hablé esta tarde y les pedí disculpas. Les dije: ‘voy a poner el mismo equipo’. Y la reacción inmediata fue: ‘jefe, estoy cuando me necesites’. Me dieron un abrazo”, completó el DT de los Gunners. Esa cercanía y la sensación de grupo, según su relato, se volvió una marca registrada del Arsenal en esta temporada, mientras el club continúa persiguiendo un doblete histórico.

Aunque Saka se quedó con el protagonismo por el gol que definió la llave, también hubo elogios para Viktor Gyokeres por el trabajo incansable en la punta. El delantero sueco, habitualmente reconocido por su precisión al momento de definir, recibió de su entrenador una mención especial por el esfuerzo “sucio” que le permitió al equipo sostener la estructura y mantener la forma frente a un Atlético de perfil físico y exigente.

“Fue enorme. Se nota la reacción de la gente cada vez que tiene la pelota: su ritmo, su intensidad y lo que le entrega al equipo es increíble. Cuando hablás de Gyokeres, es el primero que marca el tono, el compás y los hábitos que muestra cuando no tenemos el balón. Eso también es un esfuerzo colectivo”, valoró Arteta.

Con la pelea por el título de la Premier League todavía intacta y, al mismo tiempo, el camino europeo en marcha, Arteta asume el desafío de buscar una gloria doble. En este tramo de la temporada, la solidez defensiva fue el pilar del crecimiento del equipo, y cuando le consultaron por el viejo refrán de que “el ataque gana partidos, pero la defensa gana títulos”, el técnico respondió sin vueltas: “Vamos por ello”. Ahora, a una sola instancia de tocar la inmortalidad, el conjunto de North London esperará su rival en la final: el equipo que se imponga entre Bayern Munich y Paris Saint-Germain.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.