Arsenal vivió una noche cargada de emoción en el norte de Londres y cortó una larga espera para volver a disputar una final europea. Los Gunners avanzaron al juego decisivo con un global de 2-1 tras superar el cruce ante el Atlético de Madrid. Tras el pitazo final, Declan Rice se refirió al clima interno del equipo y dejó una postal de lo que se siente ganar una instancia así: “Es un caos en el vestuario. No creo que se pueda subestimar lo que hicimos en esta competencia hasta el momento. Tenemos todo el derecho a festejar ese instante: es el certamen más prestigioso del fútbol de clubes. Ahora solo tratamos de asimilarlo”.
La preparación y el peso del partido
El mediocampista, internacional con Inglaterra, sostuvo que la trascendencia del encuentro nunca estuvo en duda. Remarcó que el plantel encaró la serie con la mentalidad lista para el desafío, y explicó que el contexto del cruce exige estar encendido desde el inicio: “Sabíamos de antemano qué había en juego. Si no te motivás para un partido con este peso, entonces no te motivás para ningún juego de fútbol. Cuando nos pusimos 1-0 arriba, supe que íbamos a terminar ganando. Sentí que algo especial se estaba construyendo”.
La figura joven: Myles Lewis-Skelly y el respaldo de Arteta
Más allá de los nombres que suelen acaparar los focos, Rice también se encargó de destacar el aporte de Myles Lewis-Skelly. El chico tuvo una campaña de despegue en 2024-25, pero en esta temporada, en gran parte del tiempo, debió quedar como alternativa detrás de Riccardo Calafiori en el lateral izquierdo. Pese a eso, cuando le tocó estar en el once —esta vez con la confianza de sumar minutos en el medio de la cancha— respondió con una actuación muy sólida frente al Atlético.
Rice expresó su convencimiento desde hace tiempo: “Siempre supimos de lo que Myles es capaz. Me acuerdo el año pasado cuando jugó tantos partidos. La vez que dio un paso adelante [contra] Real Madrid de visitante en el Bernabéu, con 18 años… pensé: ‘Wow, es un jugador’”.
Además, el inglés vinculó el crecimiento del futbolista con el método de trabajo del entrenador: el enfoque exigente de Mikel Arteta, con correcciones y exigencia constante. “El DT ha sido duro con él puertas adentro. Lo mantuvo con la cabeza baja y trabajando muchísimo. Está temprano, hace gimnasio y se mata laburando. No me sorprende que lo hayan lanzado al agua y haya rendido como lo hizo”, continuó el mediocampista.
El camino a Budapest y la presión por el doble objetivo
La clasificación de Arsenal a la final en Budapest aparece como el punto máximo de un proceso que se viene construyendo con el correr de los años bajo la conducción de Arteta. Rice interpretó ese trayecto como la suma de etapas y aprendizajes, incluyendo los golpes que dolieron en el camino: “Lo que este club ha atravesado en los últimos años, esas cosas que te lastiman como jugador… El entrenador tomó el control total. Seguimos construyendo y empujándonos entre nosotros”.
- Arsenal llegó al decisivo europeo como resultado de un proceso de reconstrucción sostenido bajo la idea de Arteta.
- El plantel tomó los contratiempos previos como combustible para apuntar a la élite del continente.
- El equipo sostiene el ritmo competitivo en dos frentes: Champions League y Premier League.
Rice también describió el momento actual: una campaña intensa, con el equipo en plena pelea y con el reloj encima. Consideró que el grupo empezó a cosechar el trabajo acumulado y avisó que lo que viene tiene un tamaño enorme: “Esta competencia y la Premier League. Fuimos a fondo. Nos encontramos en una buena posición cuando falta menos de un mes. El domingo es enorme”.
Con la lucha por el título en Inglaterra entrando en su tramo final, los jugadores del Arsenal están bajo un foco constante para cerrar la temporada con un trofeo. En ese contexto, el conjunto afronta el desafío de equilibrar ambición doméstica y metas europeas, aunque el plantel mantiene la postura de no dejarse llevar por la presión externa. Bukayo Saka, en la misma línea, remarcó que el equipo está concentrado en lo que debe hacer dentro del campo y no en el ruido alrededor.
“No hay forma de estar en esta situación y no sentir presión”, señaló Saka tras sus acciones determinantes. “Ahora estamos en la final de la Champions League. Estamos peleando por la Premier League, así que ¿cómo no vas a esperar que la gente hable de vos y te critique? Tenemos que sacarlo de la cabeza y enfocarnos en hacer el trabajo. Lo hicimos y es otro paso adelante”.
