Las ilusiones de Arsenal de tocar la gloria europea se apagaron de la forma más cruel en la noche del sábado: el equipo cayó en la definición desde los penales ante PSG, tras igualar 1-1. Para William Saliba, el golpe del empate en el Puskás Arena se sumó a un problema físico que podría complicarle por completo los planes del verano.
El defensor, de 25 años, había sido una muralla en el fondo del equipo de Mikel Arteta y disputó el duelo completo, estirando la serie hasta los 120 minutos en Budapest. Pero todo indica que el francés venía jugando con dolor o administrando una molestia, una decisión que ahora puede terminar pasando factura en el momento más delicado para la selección.
De acuerdo con lo informado, Saliba llegó al tramo final del partido con una lesión menor que venía controlándose en las horas previas. Sin embargo, la exigencia del compromiso y el desgaste inevitable de una batalla tan larga hicieron que la molestia se agravara de manera clara. En este escenario, el zaguero aparece como una gran duda para la campaña de Francia en el Mundial, que comenzará en Norteamérica el 11 de junio.
El panorama es un duro golpe para Didier Deschamps, que considera a Saliba una pieza clave para sostener su línea defensiva. Con el torneo a pocos días de arrancar, el cuerpo médico tendrá trabajo contrarreloj para determinar si el futbolista del Arsenal llega en condiciones a tiempo para sumarse a la delegación o si, por el contrario, deberá mirar el Mundial desde afuera.
Además, la noticia cae en un ambiente que ya era de por sí sombrío en el club londinense. Arsenal estuvo cerca de hacer historia durante la velada, pero no pudo superar a los gigantes franceses en el desarrollo del encuentro y terminó pagando caro en la definición, con una tanda que se vivió con máxima tensión.
La historia se resolvió con un detalle que dolió: fue Gabriel, el compañero de Saliba en la retaguardia, quien ejecutó el penal decisivo y lo vio irse por encima del travesaño. PSG se quedó con el título y dejó a los del norte de Londres con la sensación de “lo que pudo ser”. Para Saliba, el desgaste mental de la derrota ahora se mezcla con la incertidumbre física de una posible ausencia en el Mundial.
Si el zaguero no alcanza a recuperarse a tiempo, Deschamps tendrá que reacomodar piezas dentro de un plantel lleno de figuras. Ibrahima Konaté seguiría siendo una alternativa de alto nivel, mientras que nombres como Maxence Lacroix, Lucas Hernández y Jules Koundé podrían aportar más opciones y profundidad para el plantel campeón del Mundial de 2018.
De todas maneras, perder al que suele ser señalado como el mejor defensor central zurdo del lado derecho en Inglaterra es una pastilla amarga para Francia. Aunque tanto el staff como los hinchas mantienen la esperanza, los primeros indicios médicos ubican las aspiraciones de Saliba en el Mundial en un escenario seriamente comprometido, justo después de la lesión sufrida en Budapest.
