Arsenal avanza con la intención de incorporar a Álvarez, jugador del Atlético, y ya mantuvo conversaciones preliminares con el entorno del futbolista. En Londres están analizando un acuerdo que permitiría el regreso a Inglaterra del ex futbolista de Manchester City. Sin embargo, el plan no pasa por ubicarlo como un nueve clásico: el entrenador Mikel Arteta considera que Álvarez puede rendir mejor en otra función, con el objetivo de usarlo en el sector izquierdo del ataque, en lugar de hacerlo jugar siempre por el centro. Ese ajuste táctico apunta a cubrir una preocupación concreta por las alternativas actuales en el costado izquierdo, y la polivalencia del argentino aparece como una solución atractiva mientras el club evalúa cambios en su línea ofensiva.
Arteta tiene especial interés en la flexibilidad táctica de Álvarez y en su capacidad para desempeñarse en diferentes roles dentro del frente de ataque. Esa característica, se entiende, es clave en el razonamiento del club para proyectar su estructura ofensiva a futuro. El DT valora a jugadores que puedan adaptarse al sistema y, en ese sentido, habría elogiado la posibilidad de que el futbolista “encaje en múltiples roles dentro de un equipo”. Con esa adaptabilidad, Arsenal podría utilizarlo principalmente en la banda, pero manteniendo la cobertura cuando se necesite para asistir o actuar en zonas más adelantadas del campo.
El interés de Arsenal por Álvarez también está ligado a la incertidumbre alrededor de sus atacantes actuales por la izquierda. El club analiza el panorama a partir de las carreras de Leandro Trossard y Gabriel Martinelli, de cara a una evolución de su línea de delanteros. En el caso de Trossard, cumplirá 32 años más adelante este año, lo que incrementa la necesidad de encontrar una opción más joven para el largo plazo, capaz de sostener un rendimiento estable desde el carril izquierdo. De acuerdo con el escenario que se maneja, tanto Trossard como Martinelli podrían quedar disponibles para una venta durante el próximo verano.
Mientras tanto, el frente central de Arsenal parece más estable. Viktor Gyokeres llegó el último verano como principal referencia de área y, tras un período inicial de adaptación, logró asentarse en el rol. Además, Kai Havertz continúa siendo una pieza importante en los planes de Arteta y, en este momento, negocia una extensión de contrato, fortaleciendo todavía más las alternativas ofensivas del equipo.
La operación por Álvarez implicaría un desembolso grande. Se espera que Atlético solicite una cifra que supere los 100 millones de euros (87 millones de libras / 116 millones de dólares) por el internacional argentino. También trascendió que el jugador le habría comunicado al club español que no tiene intención de firmar una renovación, un dato que podría abrir la puerta a una salida en el mercado de verano.
En Arsenal son conscientes de que habrá competencia por el futbolista, con rivales como PSG y Barcelona observándolo. Por ese motivo, el club podría decidir moverse con anticipación dentro de la ventana. Si el traspaso se concreta, se convertiría en el segundo fichaje más caro en la historia de Arsenal, quedando detrás de Declan Rice, y reforzaría el mensaje de la dirigencia respecto a la ambición de consolidarse en la parte más alta del fútbol inglés.
