La lucha por la permanencia entre Zaragoza y Huesca tuvo un final oscuro en el tiempo de descuento, cuando el arquero Andrada desató una de las peleas más escandalosas que se recuerdan en el fútbol español. Con ambos equipos ya al límite por la situación en la tabla, la tensión acumulada explotó en una recta final caótica, donde el respeto deportivo quedó completamente relegado: jugadores de los dos planteles chocaron en masa y el episodio se terminó de encender cuando el guardameta argentino, de 35 años, protagonizó un altercado físico en plena definición del partido.
El choque en el descuento y la secuencia que desató la pelea
El episodio comenzó cuando Andrada fue sancionado inicialmente con una segunda tarjeta amarilla por una acción de empuje sobre Jorge Pulido, en los minutos finales del encuentro. Lejos de dirigirse al vestuario, el arquero salió corriendo hacia el capitán de Huesca y terminó propinándole un golpe directo en el rostro, en una agresión que prendió la mecha para que se desatara el enfrentamiento entre ambos equipos.
El partido en sí: triunfo de Huesca y gol de Oscar Sielva
Más allá del escándalo, el duelo se definió por el lado de Huesca. El equipo visitante se impuso 1-0 gracias a un gol de Oscar Sielva, en una jornada que debía quedar enmarcada como una celebración futbolera regional, pero que terminó marcada por la violencia y la falta de control.
Las disculpas de Andrada y el contexto de su historial
Luego del partido, en el que el resultado quedó sellado por el tanto de Sielva, Andrada se mostró profundamente arrepentido por lo ocurrido. “La verdad es que estoy muy, muy arrepentido por lo que pasó. No es una buena imagen para el club, para la gente y, sobre todo, para un profesional como yo. Así que lo siento muchísimo”, expresó.
El arquero, además, reconoció la gravedad del caso y pidió perdón. “También quiero disculparme con Jorge Pulido, porque somos colegas. Y la verdad es que fue culpa mía: perdí la concentración en ese momento. Y bueno, estoy para asumir las consecuencias que el campeonato me pueda dar”, completó.
Su explicación sobre una roja anterior
En el mismo sentido, Andrada remarcó que su única expulsión previa habría sido por una acción con la mano fuera del área, dejando en evidencia que el episodio del sábado fue el más disruptivo dentro de su trayectoria reciente.
Reacción de los entrenadores: pérdida de control y sanción inevitable
El DT de Huesca, Jose Luis, puso el foco en lo que describió como un quiebre total del control en un partido que, en teoría, debía ser una fiesta del fútbol aragonés. “Es difícil de explicar. Creo que fue una pérdida total de control. Me puedo poner en el lugar de ellos, por lo que había en juego y todo lo demás. Pero no tiene justificativo. Es feo. Esto tenía que ser una celebración del fútbol aragonés”, afirmó, y cerró pidiendo que, pese a lo ocurrido, se hable del partido: “Quisiera que la gente hable del juego, aunque fue feo: con poco fútbol, pero con mucho trabajo”.
Por su parte, el entrenador de Zaragoza, David Navarro, también respaldó las disculpas por la conducta de su futbolista. El club, de cara a lo que se ve como una sanción que podría extenderse por varios partidos, se prepara para el impacto disciplinario. Navarro dejó claro que “hay líneas que no se pueden cruzar”, en un contexto donde ambos conjuntos continúan inmersos en una pelea desesperada por evitar el descenso, con apenas cinco fechas por delante en la temporada.
