En el almacén que está a las afueras de Ámsterdam, hay una camiseta recién estrenada del Atlético de Madrid que pertenece a Julián Álvarez. Viene de un partido reciente de La Liga y conserva marcas bien concretas: restos de pasto, tierra adherida y el desgaste típico de la acción real, no de una vitrina. Es, literalmente, un ambiente impregnado de historia futbolera contemporánea.
Esas camisetas —y miles más que se acumulan en el depósito— están en la cuenta regresiva para ser embasadas y enviadas a distintos puntos del mundo. Tijmen Zonderwijk, cofundador del proyecto, las describe sin vueltas como “obras de arte”.
Y el flujo no se corta: hay más por venir. El día posterior a que PSG venciera a Liverpool 2-0 en el partido de vuelta de los cuartos de final de la Champions League, el sitio y la app MatchWornShirt activaron una subasta en vivo. La prenda en cuestión era la camiseta de Ousmane Dembélé, en la que el delantero marcó dos goles. El remate arrancó en £2000 (US$2695) y fue subiendo durante toda la jornada.
Subastas que arrancan durante el partido y se intensifican con el Mundial
La puja por esa camiseta, como ocurre con muchas otras dentro de la plataforma, comenzó incluso mientras el juego todavía estaba en desarrollo. A la vez, el sistema ya está preparado para un pico de actividad que se anticipa fuerte: el Mundial 2026.
En esa instancia, MatchWornShirt prevé albergar la mayor colección de camisetas usadas en los partidos y firmadas provenientes del torneo. Entre los equipos que participarán acercando sus prendas durante la competencia aparecen selecciones y asociaciones como Inglaterra, Portugal, Alemania, Países Bajos y Escocia, además de los coanfitriones Estados Unidos y México. En total, habrá 13 socios oficiales vinculados al evento que ofrecerán camisetas.
La plataforma ya tuvo experiencias en torneos de esa magnitud. En el Mundial de 2022, disputado en Qatar, se registraron 6.600 ofertas desde 53 países distintos. Allí, una camiseta que había usado Frenkie de Jong fue la más cara vendida en la plataforma durante el campeonato: alcanzó €11.000 (£9.500 / US$12.800).
Para el próximo Mundial, que se jugará en Estados Unidos, Canadá y México, el ritmo promete ser todavía más intenso. Una vez que finalice cada partido, las camisetas se trasladarán a un depósito en Dallas, donde se realizará el proceso de verificación y tratamiento correspondiente.
Cómo se autentican las camisetas en Ámsterdam
MatchWornShirt mostró el paso a paso del procedimiento de autenticación en el propio almacén de Ámsterdam. Allí, un especialista cruza la información de cada prenda con imágenes del partido, revisando detalles que permitan confirmar si la camiseta fue efectivamente usada o no.
Además de esa validación visual, cada uniforme pasa por una máquina a medida, diseñada para retirar el ADN de la tela. El objetivo es proteger información confidencial de los jugadores, sin alterar el resto del estado de la camiseta. De ese modo, la prenda mantiene exactamente las condiciones en las que fue retirada después del partido.
Ese dispositivo tiene un apodo que ya es parte del relato interno: “el destructor de ADN”. La creación del sistema surgió luego de una alerta por parte de Real Madrid en conversaciones para sumarse como socio del proyecto. La preocupación era clara: evitar que el ADN de las camisetas pudiera usarse de manera indebida.
La solución destrabó esa objeción. Desde entonces, camisetas de los 15 veces campeones de la Champions League, incluidas prendas asociadas a Ronaldo, pudieron incorporarse al universo de MatchWornShirt y ampliar su colección.
El origen del proyecto y las camisetas “con historia”
MatchWornShirt nace de la idea de Tijmen y de su hermano Bob, dos hinchas de Ajax desde siempre. Su motivación es casi íntima: el padre de ambos es profesor de escuela secundaria y, además, abonado de toda la vida a las entradas del club. Cuando el hombre se mudó a un nuevo colegio, los dos quisieron encontrar un regalo perfecto para que pudiera usar como disparador de charla en el aula.
Después de darle muchas vueltas, decidieron que la mejor opción sería una camiseta usada por un ícono del Ajax en un partido al que ellos habían asistido juntos. Pero al investigar encontraron un problema: no había manera de conseguir una prenda así y, en Europa, no existía un servicio que se pareciera a lo que ellos buscaban.
“Las camisetas se trataban como si fueran un artículo de segunda mano, algo usado, en lugar de esta pieza premium y única”, explica Tijmen. “Muchas veces las remeras futboleras estuvieron tan infravaloradas y tan poco valoradas, pese a que son icónicas y siempre tienen una historia para contar. Y ahora, por fin, vemos que esa apreciación aparece”.
Cuando le preguntan por su camiseta favorita, Tijmen señala una remera naranja que está extendida sobre un escritorio en su oficina. Es la que usó Marco van Basten cuando convirtió su legendaria volea para ganar el Campeonato Europeo de 1988 con Países Bajos, frente a Alemania Occidental.
“Él nos trajo el único trofeo que tenemos en nuestra historia, marcando uno de los goles más icónicos del fútbol internacional y, además, siendo uno de los mejores jugadores que dio la selección holandesa”, sostiene. “Para mí, es la camiseta usada más linda de todas”.
Pero esa postal no era tan simple de repetir. Nueve años después de fundar MatchWornShirt, Tijmen y Bob todavía no habían logrado conseguir una camiseta del Ajax para su padre. Hasta ahora: la semana próxima, Tijmen se encontrará con Davy Klaassen, un favorito de la gente, el mismo jugador cuya camiseta él había querido durante años y que terminó siendo la chispa que impulsó a crear el negocio.
“Ahora él me va a traer su camiseta usada del partido de esta temporada contra Feyenoord, así puedo dársela por fin a mi papá”, dice Tijmen, con emoción. “Ajax ganó y él marcó el gol inicial, así que para nosotros va a ser un momento de vuelta completa, de cerrar el círculo”.
