Con la Copa del Mundo de 2026 a apenas pocas semanas de distancia, adidas presentó las camisetas de selecciones más icónicas de la historia del fútbol en un contexto: las que marcaron época en el escenario más grande. La propuesta reintroduce diseños legendarios surgidos de distintas generaciones y, con esa mirada, busca poner en valor el impacto cultural, los instantes emocionales y las estéticas inconfundibles que ayudaron a escribir la historia del deporte.

El lanzamiento se nutre de épocas memorables del Mundial y recupera siluetas y gráficos celebrados que forman parte de los archivos. La idea es traerlos nuevamente a la escena para una nueva camada de hinchas, coleccionistas y seguidores de la moda futbolera. Cada camiseta, con su propio sello, combina ejecuciones geométricas protagonistas, franjas en un mismo tono, gráficos en el pecho de alto impacto y paletas de colores inconfundibles, retomando ese lenguaje visual valiente que caracterizó al fútbol desde fines de los 80, pasando por los 90 y entrando en los primeros 2000.

Pero el proyecto no se limita al césped: también incorpora una línea de prendas adidas Originals Culturewear inspiradas en esos diseños históricos, uniendo herencia futbolera con una estética de vida cotidiana más actual. Además de las camisetas “Bringback” basadas en el archivo, adidas suma siluetas de réplicas tipo crop para selecciones en domicilios puntuales, tanto locales como visitantes, incluyendo Alemania, Japón y España. De ese modo, la marca refuerza el vínculo entre la cultura del fútbol y la moda contemporánea, con una impronta de expresión personal.

En el caso de Bélgica, la camiseta local de 1986 aparece íntimamente conectada con la recordada campaña que llevó a la selección a las semifinales del Mundial en México. La casaca, de color rojo profundo con franjas en un mismo tono y con una silueta clásica de manga larga, terminó asociándose de forma directa a esa generación que quedó grabada en la memoria colectiva. Por el lado de Alemania, el legado del archivo se refleja en varios de los diseños más celebrados de la marca: la camiseta visitante de 1990 introduce uno de los gráficos geométricos más reconocidos del frente, mientras que las versiones local y visitante de 1994 llevan la estética futbolera a una etapa más experimental, con una presencia agrandada del negro, rojo y oro, inspirada en los colores de la bandera alemana.

La camiseta local de Japón de 1993, en tanto, mantiene una relación muy estrecha con la dramática clasificación conocida como “Doha Tragedy”. A partir de esa historia, se transformó en un emblema duradero del fútbol japonés gracias a su célebre gráfico asimétrico inspirado en una figura de tres patas tipo cuervo. El diseño funciona además como un punto de partida de una nueva era para Japón dentro del fútbol global y sigue siendo, hasta hoy, una de las camisetas más celebradas de la historia del fútbol en Asia.

En España, la camiseta local de 1994 se asocia con una etapa determinante del fútbol del país. Su ejecución con gráfico vertical en tonos —sin perder el protagonismo del contraste— reflejó el lenguaje visual decidido que se venía imponiendo en el fútbol de los años 90. Con el paso del tiempo, la prenda fue evolucionando hasta convertirse en una de las camisetas mundialistas más reconocibles de España. Finalmente, Suecia tuvo su propia página gloriosa con la camiseta local de 1994, que se volvió leyenda durante la inolvidable tercera ubicación del equipo en Estados Unidos. Allí, los gráficos geométricos azules, con fuerza sobre una base amarilla vibrante, resumieron de manera perfecta el espíritu expresivo del diseño futbolero de los 90.

La colección ya está disponible para comprar en línea en adidas.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.