Max Verstappen, tetracampeón mundial de Fórmula 1, salió a la escena antes del Gran Premio de Miami de este domingo (10:00 pm CEST). En una charla previa a la carrera, el neerlandés mezcló humor y advertencia sobre los riesgos cotidianos, pero dejó claro que la seguridad, aunque sea alta, nunca elimina por completo la posibilidad de un accidente. “Puedo volver al hotel esta noche. Voy a darme una ducha, pero si está resbaladizo, capaz me resbalo y me rompo el cuello”, ironizó. Y siguió con otra comparación: “Andar en bici por Ámsterdam puede ser incluso más difícil”. Para rematar, remarcó que hasta en actividades aparentemente simples existe el riesgo de sufrir un impacto: “Podés terminar siendo atropellado por un colectivo”, dijo.
El debate se encendió por un accidente en el rally
La conversación sobre seguridad tomó forma a partir de una consulta de un periodista relacionada con el accidente ocurrido el domingo pasado durante un rally, protagonizado por Jos Verstappen, el padre de Max. El conductor, de 54 años, iba junto a su copiloto Jasper Vermeulen, y durante la cuarta etapa del Campeonato de Rally de Bélgica se fue de la traza con su Skoda. En una curva rápida de izquierda y derecha, el auto rozó un árbol y terminó volcando.
“Fue un choque fuerte”: el mensaje de Jos y Max
Tras el episodio, circularon fotos en redes sociales donde se veía el vehículo siniestrado al costado del circuito. Aun así, tanto Jos Verstappen como Jasper Vermeulen lograron salir ilesos. En ese contexto, Max comentó después del incidente que fue un golpe duro, pero que al menos sirve para reforzar la idea de que los autos están preparados para proteger: “Fue un choque fuerte, pero demuestra que estamos en autos seguros. Me alegra que hayamos salido sin daños”, sostuvo.
La postura de Max sobre la seguridad en los autos
Luego, el propio Max amplió su mirada sobre el tema. “Siempre hay peligros en muchas cosas que hacés”, señaló. Y aunque remarcó su experiencia dentro del automovilismo, no intentó disfrazar la realidad: “Sí, correr sigue siendo peligroso”. El dato de que compite en un coche que, en teoría, es de los más seguros del mundo tampoco cambia el razonamiento: “Podés chocar contra algo con el ángulo equivocado. No ayuda que los autos sean tan seguros”. En esa línea, cerró con una idea que resume el peso de los imprevistos: “A veces simplemente es mala suerte”.
