La ida de las semifinales de la Champions League quedó marcada no solo por lo futbolístico, sino por el clima que se vivió en el banco del Atlético de Madrid. La figura de Diego Simeone, siempre muy presente en la zona técnica, terminó en el centro de las críticas tras una revisión del VAR que involucró a Eberechi Eze.

Las críticas de Steven Gerrard

Steven Gerrard, ex capitán de Liverpool, fue uno de los más duros a la hora de analizar lo ocurrido. En su lectura, la conducta sostenida del entrenador del Atlético habría influido en el proceso de decisión durante un momento clave. Tras el partido, no se guardó nada y señaló directamente a Simeone.

“Simeone está loco, le pega en la nuca a sus jugadores”, manifestó Gerrard, y agregó que considera que el DT tuvo un peso importante en la determinación vinculada al cambio de criterio en la pena máxima. Además, remarcó que, desde su perspectiva como entrenador, la presencia y el comportamiento del técnico quedaron “dentro del campo de visión” del árbitro mientras se realizaba la consulta decisiva.

El argumento de Martin Keown: presión y protocolo

Martin Keown, leyenda del Arsenal, sostuvo que la situación se explicó más por el impacto del contexto que por un supuesto error claro del juez. En esa línea, entendió que el árbitro no pudo sostener el control ante la atmósfera generada por el sector técnico local.

Keown defendió la idea de que el contacto sobre Eze alcanzaba para sostener la determinación original y cuestionó la necesidad de que el VAR interviniera desde el inicio. Para él, el protocolo no contemplaría ese nivel de participación, y la intervención del video terminó siendo demasiado.

“No creo que haya sido un error claro y evidente por parte del árbitro”, explicó. “El árbitro tiene que poder dirigir el partido. El VAR se metió demasiado. No era lo que queríamos con el VAR. Para mí no forma parte del protocolo”, agregó. Luego sumó otro punto: la manera en que Simeone y su entorno se mueven en la banda, la puesta en escena y el nivel de tensión que generan. Keown concluyó que, bajo esa presión, el árbitro terminó yéndose a la pantalla y no mantuvo su decisión inicial, y sostuvo que ni siquiera tendría que haber sido necesario llegar a esa instancia.

La jugada que disparó la polémica

  1. El conflicto llegó cuando David Hancko pareció trabar a Eze dentro del área.
  2. En primera instancia, se sancionó penal.
  3. Luego, el árbitro Makkelie fue requerido para revisar la acción mediante el monitor ubicado en el estadio.
  4. En el proceso de revisión, Makkelie observó alrededor de 13 repeticiones en un lapso de 45 segundos.
  5. Tras esa revisión, la decisión fue revertida.
  6. Steve McManaman quedó especialmente impactado por las escenas que rodearon el monitor durante todo el procedimiento.

El enojo de Steve McManaman

Steve McManaman explotó contra el VAR y, en particular, contra el comportamiento del cuerpo técnico del Atlético durante la instancia de consulta. El ex futbolista expresó rechazo absoluto hacia este tipo de intervención y remarcó que, además de la herramienta, hubo un contexto de presión constante.

“Hablamos otra vez del VAR. Lo odio, lo odio, lo odio, lo odio”, dijo con contundencia. Y luego amplió: “Me tengo que hacer eco de lo que dijo Martin Keown. El comportamiento de Diego Simeone y sus asistentes cuando el árbitro intentaba acercarse para mirar el monitor fue terrible”.

McManaman también describió la insistencia durante el momento decisivo: señaló que, una vez que se concede la jugada por contacto, no corresponde reabrir la revisión si no hay un error claro y evidente. En su evaluación, el árbitro tuvo una actuación muy mala y el partido se le complicó por el contexto.

La visión de Darren Fletcher: presión directa desde la banda

Darren Fletcher tomó la misma línea y sumó un detalle sobre la influencia del entorno durante el chequeo del video: planteó que Simeone estaba prácticamente encima del árbitro mientras se revisaba la repetición.

Fletcher describió la estrategia del Atlético como una especie de “clase magistral” de “artes oscuras”, orientadas a intimidar a la terna arbitral en el marco de una semifinal europea. En otras palabras, interpretó que el plan no era solo táctico, sino también psicológico, con el objetivo de alterar el rendimiento de los encargados de impartir justicia.

“Si era para tarjeta amarilla, era ahí”

Fletcher remarcó: “No es una buena noche en la Champions League para este tipo de decisiones. Solo quisiera que hubiéramos podido tener una toma más amplia de las maniobras de Simeone mientras miraba la pantalla. Estaba literalmente a cinco yardas del monitor, gritándole al árbitro, haciendo señas”.

Y agregó un juicio final: “Si alguna vez hubo un momento para mostrarle una amarilla por intentar influir al árbitro, fue ese”.

McManaman cerró el tema con una comparación directa: aseguró que, si esa misma situación hubiera ocurrido en el área contraria, Simeone habría reaccionado con una intensidad mucho mayor desde la banda. Para él, el comportamiento del entrenador fue “horrible”, “absolutamente horrible”.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.