Feyenoord y NEC empataron 1-1 el domingo por la tarde, en un partido que tuvo un punto de quiebre claro en la segunda mitad. Cuando el delantero japonés Ayase Ueda encaraba con decisión rumbo al área, Philippe Sandler lo derribó y el árbitro le mostró la amarilla. En el entorno de Feyenoord quedaron desconcertados por la decisión: consideran que la acción ameritaba expulsión. Luciano Valente también se manifestó con contundencia al respecto.
Ya en el complemento, con Feyenoord arriba 1-0, Ueda quedó habilitado y parecía encaminado a ampliar la ventaja. Sin embargo, Sandler calculó mal la jugada y terminó bajándolo, cortando el avance del atacante.
El árbitro Serdar Gözübüyük mantuvo la sanción en amarilla. Más tarde, Tjaronn Chery explicó que el criterio habría estado influido por la cercanía del arquero Gonzalo Crettaz al delantero. Robin van Persie, por su parte, expresó su malestar apenas terminó el encuentro. Valente se sumó a esa postura y remarcó su desacuerdo con el fallo.
“Por lo que vi, me parece una vergüenza”, arrancó Valente. “Todavía tengo que revisar las imágenes, así que capaz estoy diciendo alguna locura ahora. Pero desde mi lugar en la cancha, me parece realmente muy mal que haya decidido de esa manera”.
Luego agregó que, si la jugada hubiera derivado en reducción a diez hombres, el partido habría tomado otro rumbo: “Si los hubieran dejado con diez, el juego se abriría por completo. Es una pena enorme”. En esa línea, sostuvo que el fallo “encaja con el guion de nuestra temporada”, ya que en lo que va del torneo Feyenoord habría atravesado situaciones parecidas.
“Capaz invitamos a este tipo de decisiones, pero un veredicto así no está en nuestro control. Es tarjeta roja, fin de la historia. No escuché ninguna otra explicación del árbitro. Si dijo que Sandler lo trabó o lo que sea… al final cobró una falta”, cerró Valente.
NEC, pese a terminar con diez jugadores, rescató un punto con un gol de cabeza de Danilo en el tramo final. El 1-1 puede resultar caro para Feyenoord: el equipo de Róterdam sigue en la segunda posición, pero su ventaja de un punto sobre NEC y la diferencia de dos sobre FC Twente, además de cuatro unidades respecto de Ajax, deja poco margen para el error.
