Inglaterra llega al Mundial 2026 como una de las candidatas por su campaña de clasificación perfecta, pero con un matiz importante: con el nuevo entrenador, Thomas Tuchel, todavía no hay certezas del todo claras sobre cómo se comportará el equipo en el gran escenario. A falta de días para el arranque del torneo, el DT armó una convocatoria muy discutida, dejó afuera a varias figuras y se juega gran parte de su credibilidad en un objetivo único: ganar el Mundial en la localía estadounidense.
Tuchel, la apuesta total y la presión de un ciclo corto
La Federación Inglesa (FA) hizo explícito desde el principio cuál es el mandato: contratar a Tuchel para ganar el Mundial 2026. De hecho, aunque su vínculo se extendió hasta el final de la Eurocopa 2028 en suelo propio, su contrato original estaba atado al torneo (18 meses) y no más allá, una señal de que el foco estaba puesto en dar el gran paso después de la larga espera sin títulos.
En octubre de 2024, tras la designación, el CEO de la FA, Mark Bullingham, sostuvo que la idea era contar con un cuerpo técnico que diera la mejor chance posible de conquistar un gran certamen. En esa misma línea, el directivo resumió la prioridad: lograr que el equipo tenga una mirada concentrada en el Mundial 2026.
El propio Tuchel había ratificado esa postura en su primera conferencia de prensa, al afirmar que el objetivo no era otro que el más grande del fútbol mundial. Y, ya con el equipo clasificado de forma histórica, volvió a insistir con esa idea: entiende lo complejo del desafío, sabe que otras selecciones también van a creer en sus chances, pero remarca que Inglaterra va a “jugar fuerte” por el torneo.
La clasificación fue impecable… pero el “terreno real” aún no apareció
El dato que coloca a Inglaterra en la conversación de los grandes es la campaña de clasificación que Tuchel supervisó. Los Three Lions terminaron primeros en su grupo, donde enfrentaron a Serbia, Albania, Latvia y Andorra, con un registro de ocho victorias en ocho partidos y, además, sin permitir un solo gol.
También hubo señales de una propuesta más ensamblada: en esa etapa se destacaron Elliot Anderson y Morgan Rogers como piezas relevantes dentro de un sistema pensado con fluidez, posesión y una idea ofensiva que busca construir desde el control.
- Clasificación: 8/8 victorias.
- Balance defensivo: cero goles concedidos.
- Jugadores que emergieron en la propuesta: Elliot Anderson y Morgan Rogers.
Sin embargo, justo ahí aparece la duda que persigue al equipo hacia el Mundial: en la práctica, todavía no queda del todo claro qué tan temible será esta versión de Inglaterra cuando enfrente rivales de estilo y jerarquía más exigentes en el tramo decisivo del torneo.
El motivo principal está en los amistosos y en el rendimiento previo: en junio de 2025, el equipo dirigido por Tuchel fue derrotado con contundencia por Senegal en el City Ground de Nottingham Forest. Luego, en la ventana internacional de marzo, empató con Uruguay y después cayó en forma dura ante Japón en el último partido antes de que el DT definiera su lista final para el Mundial.
Además, bajo Tuchel, Inglaterra no enfrentó a otro país ubicado entre los diez primeros del ranking FIFA. Y antes de que comience el torneo, solo disputará amistosos contra Nueva Zelanda y Costa Rica cuando ya esté instalado en Estados Unidos.
- Amistosos previos programados: Nueva Zelanda y Costa Rica.
- Rivales Top-20 enfrentados bajo Tuchel: Senegal, Uruguay y Japón.
- Resultado en esos cruces: sin victorias.
La convocatoria de Tuchel: decisiones divisivas y un riesgo grande
Según lo que se desprende de los últimos resultados de marzo, esas actuaciones terminaron pesando en el armado final. Tuchel tomó decisiones fuertes y, en particular, varios futbolistas que habían tenido participación en los partidos ante Uruguay y Japón quedaron afuera de la lista final de 26.
Los ausentes más resonantes incluyen a Harry Maguire, Trent Alexander-Arnold, Adam Wharton, Cole Palmer, Phil Foden y Morgan Gibbs-White. En el sentido contrario, recibieron el llamado Dan Burn, Jarell Quansah, Djed Spence, Jordan Henderson e Ivan Toney, una combinación que generó una reacción negativa en la prensa y en redes, con muchos hinchas sorprendidos por algunas de las elecciones.
En términos futbolísticos, varios cuestionan la falta de “impacto” inmediato desde el banco o en situaciones trabadas. Se remarca que Maguire aporta experiencia de torneos y puede marcar diferencia en áreas. También se sostiene que Alexander-Arnold y Wharton podrían servir para destrabar partidos cerrados con variantes para romper líneas bajas. Y se pone el foco en el potencial ofensivo: Palmer, Foden y Gibbs-White tienen capacidad de aparecer con un momento decisivo; en el caso de Palmer, por ejemplo, se recuerda su rol en la Euro 2024, con una asistencia en semifinal y un gol en la final.
La lectura que domina en las dudas es que la selección elegida deja una sensación de menor recambio. Y aunque el entrenador, en la elección de titulares, parece haber armado su mejor XI posible, los críticos miran el “cómo” para los partidos de torneo: qué pasa cuando el juego se traba, cuando hacen falta piernas frescas o cuando el rival obliga a reconfigurar.
- Ausentes destacados: Harry Maguire, Trent Alexander-Arnold, Adam Wharton, Cole Palmer, Phil Foden, Morgan Gibbs-White.
- Convocados en lugar de ellos: Dan Burn, Jarell Quansah, Djed Spence, Jordan Henderson, Ivan Toney.
En cuanto a nombres que podrían integrar el banco, se menciona una posible combinación de dos arqueros, con Tino Livramento, Spence, John Stones y Burn, además de Quansah, Kobbie Mainoo, Henderson. También se incluye a Jude Bellingham o Morgan Rogers, y opciones ofensivas como Eberechi Eze, Marcus Rashford, Noni Madueke, Ivan Toney y Ollie Watkins.
El punto duro es que, para muchos observadores, solo una porción de esos nombres genera confianza real para resolver instantes clave, sobre todo por la falta de experiencia en grandes torneos de varios de ellos. Si algo sale mal en Norteamérica, la crítica seguramente regresará a la selección como el momento en que el proyecto empezó a torcerse.
El “equipo por encima del talento” y la experiencia de Tuchel en finales
En defensa de su criterio, Tuchel dejó claro desde el comienzo que no le asusta tomar decisiones impopulares y que está dispuesto a sostener su lectura del plantel pese al ruido. De hecho, respondió públicamente luego de que se confirmaran oficialmente sus 26 convocados: aseguró que desde el día uno el plan era construir el mejor equipo posible, y que eso no necesariamente implica reunir a los 26 futbolistas “más talentosos” del papel.
Su argumento fue que los títulos se ganan como colectivo. También remarcó que el grupo está listo y comprometido con la idea de espíritu de equipo y con el concepto de no ser individualista. Además, habló de especialistas para distintos escenarios: cuando el equipo va ganando y cuando necesita remontar, con un enfoque particular en pelota parada y en el apartado de penales, donde considera que hay jugadores preparados para esos momentos.
Más tarde sumó una idea central: construir una hermandad, generar una energía específica y lograr transmitir eso a la afición. Según su planteo, cuando el equipo encuentra ese funcionamiento, “todo es posible”, y el mensaje final fue claro: intentarán ganar el torneo.
Con el ruido bajando, lo que quedará en el centro será el resultado. En ese sentido, Tuchel no llega como un técnico sin historial en escenarios de eliminación directa: su carrera reciente está marcada por finales y por rendir en copas.
- En Borussia Dortmund: llegó a la final de la DFB-Pokal en sus dos temporadas; en 2017 ganó el segundo intento y cortó una espera de cinco años con el triunfo sobre Eintracht Frankfurt en Berlín.
- En Paris Saint-Germain: levantó la Coupe de France en su segunda campaña; también llevó al club a la primera final de Champions League de su historia en 2020, con derrota por la mínima ante Bayern Munich.
- En Chelsea: disputó cuatro finales de cinco copas en las que dirigió; el punto más alto fue el segundo título de Champions League en 2021, con una victoria sobre Manchester City de Pep Guardiola en la final.
- En Chelsea (detalle adicional): fue dos semanas después de que el equipo cayera ante Leicester City en la final de la FA Cup; luego perdió las finales de la FA Cup 2022 y de la Carabao Cup 2022 ante Liverpool en definición por penales.
Además, se mencionan sus logros de liga en Francia y Alemania. En Alemania, se señala que Bayern se quedó con el campeonato en 2023 luego de que Dortmund “implosionara” el último día, un golpe duro al momento de cerrar la temporada.
En definitiva, el desafío para Tuchel es enorme: Inglaterra parece tener talento suficiente para romper la sequía histórica, pero su lista final también deja sombras. El mandato de la FA no admite excusas: cualquier resultado por debajo de su objetivo original se interpretará como fracaso.
Al preguntarle qué necesita Inglaterra para ganar en Norteamérica, Tuchel resumió el plan en varios puntos: algo de suerte, acertar con la selección, mantenerse sano, agarrar impulso, construir hermandad, jugar con valentía y hambre, y aprovechar los instantes especiales. Y agregó que en fase de eliminación los márgenes se vuelven determinantes: no se llega sin temple, aunque no todo depende de ellos. Su mensaje final fue que, aun con incertidumbre, es importante que el objetivo esté dicho en voz alta.
