Southampton quedó nuevamente bajo la lupa luego de que la FA confirmó que abrió una investigación propia por el escándalo conocido como “spygate” en el contexto de la Championship. La decisión se apoya en el reconocimiento del club de que observó entrenamientos de tres rivales dentro de la ventana de 72 horas previa a los partidos, un lapso que está expresamente prohibido.

El anuncio llega después de que la EFL ya había aplicado sanciones fuertes al conjunto de los Saints. Southampton fue desafectado de la disputa por los play-offs y, en consecuencia, perdió su lugar en la instancia final: Middlesbrough fue reincorporado para jugar contra Hull City en Wembley, pese a que había quedado eliminado originalmente en semifinales. Además, el club recibió una deducción de cuatro puntos para la próxima temporada. Southampton apeló la sanción, calificándola como “desproporcionada”, pero el recurso fue rechazado el miércoles por la noche.

De acuerdo con lo informado por un portavoz de la FA, la entidad no brindará más detalles hasta completar la evaluación de las pruebas reunidas. El proceso disciplinario se enfoca en determinar si personas vinculadas al club incurrieron en incumplimientos más amplios a las normas del fútbol. Según trascendió, la FA revisará el informe íntegro y toda la documentación elaborada por la comisión independiente disciplinaria de la EFL antes de decidir si corresponde aplicar nuevas sanciones o suspensiones.

Cómo empezó la polémica

  1. El conflicto se originó cuando un analista de primer equipo, en carácter de pasante, habría sido sorprendido filmando un entrenamiento de Middlesbrough antes del partido de ida de la semifinal de los play-offs.
  2. A raíz de ese episodio, Middlesbrough elevó una queja formal ante la EFL.
  3. Con el avance de las averiguaciones, la EFL terminó detectando hechos similares vinculados a Oxford United e Ipswich Town.

Qué normas habría incumplido Southampton

Tras la investigación, Southampton fue hallado responsable de haber vulnerado la Regulación 3.4, que exige a los clubes actuar con “máxima buena fe” frente a sus pares. También se le atribuyó el incumplimiento de la Regulación 127, que prohíbe observar entrenamientos de rivales dentro de los tres días previos a un encuentro.

Impacto deportivo y económico

La magnitud del castigo generó un fuerte impacto en el fútbol inglés. La eliminación de los play-offs y la sanción futura con puntos se ubican entre las respuestas disciplinarias más relevantes que se vieron en la Championship en los últimos años. El efecto colateral también alcanzó al vestuario: varios futbolistas se enfrentan a pérdidas económicas importantes por la frustración de una chance de ascenso a la Premier League, incluyendo bonificaciones y ajustes salariales vinculados a jugar en la máxima categoría.

En este escenario, Southampton deberá aguardar el desenlace de la investigación abierta por la FA. La posibilidad de nuevas medidas, esta vez dirigidas a personas involucradas en el caso, sigue sobre la mesa. Por el momento, el equipo arrancará la próxima temporada en la Championship con un déficit de cuatro unidades, ya que no logró revertir el fallo de la EFL.

Mientras tanto, trascendió que algunos integrantes del plantel se habrían contactado con la PFA (Professional Footballers’ Association) para analizar alternativas legales y financieras tras la caída del objetivo de promoción del club.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.