El Real Madrid congeló por completo cualquier contacto institucional con la Real Federación Española de Fútbol, en medio de una acusación directa hacia el ente rector del fútbol local. Desde el club entienden que el sistema arbitral actual funciona con sesgo y sostienen que se trata de un esquema “injusto y armado”, motivo por el cual decidieron cortar el vínculo hasta que exista una reforma profunda del área.
La ruptura se profundiza y el acuerdo no prospera
De acuerdo con lo que se informa en el entorno del fútbol español, el gerente general del club, José Ángel Sánchez, habría participado en el arranque de reuniones para presentar el nuevo mecanismo arbitral. Sin embargo, en el momento decisivo se habría bajado del plan: a último minuto habría contactado al presidente de la Federación para comunicarle que el Real Madrid no firmaría el acuerdo. Ese gesto, lejos de ser menor, funcionó como un indicador claro de la distancia creciente entre las partes.
El partido ante Girona y el argumento de la “prueba televisiva”
La chispa que terminó de encender la tensión, según fuentes cercanas a la institución, fue el encuentro de La Liga frente a Girona. En esa revisión interna, el club apuntó contra el arbitraje de Albertola Rojas y consideró que varias decisiones tuvieron un sesgo. En particular, señalaron dos episodios que, a criterio madridista, fueron similares y en los que se aplicaron criterios distintos, pese a que —dicen— existía evidencia clara en las repeticiones televisivas.
En ese marco, el foco estuvo puesto en Kylian Mbappé: el Real Madrid sostiene que el manejo de las situaciones en el campo fue desigual, y que esa diferencia no se condice con lo que muestran las imágenes.
“Competencia arreglada” y postura de no negociar hasta cambiar el sistema
En Madrid describen el panorama como “una competencia amañada por los árbitros” y remarcan que, cada jornada, refuerza su convicción de que no deben volver a acercarse a la Federación. La idea, en lo inmediato, es mantener la distancia hasta que el sistema arbitral se reforme por completo y vuelva a generar confianza.
En una frase que resume el tono del reclamo, una fuente vinculada a la cúpula del club dejó un mensaje contundente: “No estamos buscando favores ni privilegios; lo que pedimos es justicia. Lo que está pasando es injustificable y no se puede tolerar”.
El antecedente en Champions y el mensaje del lugar en la tribuna
La fricción también se vio reflejada en un escenario de máxima exposición: el primer partido de los cuartos de final de la Champions League ante Bayern Munich. En esa jornada, Rafael Luzán, máximo referente del fútbol español, estuvo en el Santiago Bernabéu, acompañado por Aleksander Čeferin, presidente de la UEFA.
Sin embargo, más allá de la presencia, lo que llamó la atención fue el posicionamiento: Luzán fue ubicado en la tercera fila de la tribuna, un lugar que, por ubicación y protocolo, funcionó como una señal evidente del “hielo” que atraviesa la relación. En el club interpretan ese detalle como parte del clima de distanciamiento que existe con la Federación.
El club admite que no es el único motivo, pero asegura que es el principal
Aunque el Real Madrid reconoce que los problemas en el plano local no responden a un único factor, en la interna sostienen que el arbitraje aparece como la causa más determinante detrás de los puntos que se dejaron en el camino. Y remarcan que esa postura no cambiará hasta que el sistema de referato en España se replantee de manera radical, con el objetivo de reconstruir la credibilidad perdida.
