Marcus Rashford ya forma parte de la leyenda reciente de Barcelona: el domingo por la noche abrió el marcador con un gol espectacular en la victoria 2-0 sobre Real Madrid, un triunfo que aseguró de manera oficial el título de La Liga. El futbolista de 28 años se convirtió en el primer inglés en 41 años en conquistar el campeonato de primera división en España, y además dejó un detalle histórico para el recuerdo: fue el primer jugador del Blaugrana en anotar un tiro libre en el Clásico desde Lionel Messi, que lo hizo en 2012.
Tras la victoria y su tanto, Rashford contó cómo vivió el momento previo a la ejecución. En la zona mixta, el delantero reconoció que no se sintió seguro al momento de patear: “No, no iba a tirar. No iba a tirar… porque cuando puse la pelota no veía los ángulos. No sentía confianza de que fuera a entrar, así que pensaba en centrar. Pero después todos me decían que pateara y me fui metiendo un poco en el clima. Al final fue bueno que haya tirado, porque fue un gol muy bueno”.
A pesar del impacto inmediato en cancha, el futuro del atacante sigue siendo el tema que más se conversa: su préstamo por toda la temporada está cerca de vencer. Rashford viene siendo una pieza clave bajo Hansi Flick, con un registro de 14 goles y 14 asistencias en todas las competencias. Sin embargo, las trabas económicas podrían impedir que Barcelona avance con una compra definitiva. En ese sentido, se menciona que el club tiene una opción para quedarse con el jugador por 26 millones de libras, aunque la dirigencia mostraría reticencia para afrontar no solo el precio de la transferencia, sino también las exigencias salariales del futbolista.
Cuando le consultaron directamente si continuará en Cataluña el próximo año, Rashford respondió con cautela y cierta ambigüedad: “No sé. No soy mago, pero si lo fuera, me quedaría. Así que veremos”. En esa línea, dejó claro que valora su etapa en España: “La verdad que es muy bueno. Vengo acá para ganar. Entonces quiero sumar la mayor cantidad de cosas posible. Esto es una más para agregar. Sí, este equipo es maravilloso. También van a ganar muchísimo en el futuro. Ser parte de eso sería especial. Así que veremos”.
Mientras Barcelona evalúa escenarios, el panorama en Manchester United parece mucho más cerrado. De acuerdo con lo que se viene manejando, la conducción en Old Trafford habría decidido que el jugador surgido de la cantera no tendrá lugar en el proyecto, aun cuando haya mostrado un rendimiento destacable durante su etapa en La Liga. La relación entre Rashford y su club de origen está particularmente tensionada: antes de su salida el verano pasado, fue apartado del primer equipo y le quitaron la camiseta número 10.
En United, la prioridad sería que el costo salarial del futbolista quede fuera de la planilla de forma definitiva. En especial porque se anticipa un incremento en su sueldo semanal hasta llegar a 325.000 libras tras la clasificación conseguida a la Champions League bajo la conducción de Michael Carrick. Y aun si Barcelona no activa la cláusula de compra antes del cierre del mercado, se espera que el club inglés impulse con fuerza su colocación en otros destinos, en lugar de reintegrarlo al plantel.
El entrenador interino de Manchester United, Carrick, no dejó lugar a gestos cuando fue consultado sobre un posible regreso. Rashford no volvió a jugar con los Red Devils desde diciembre de 2024, y en el entorno del club consideran que conviene seguir adelante con las alternativas ofensivas actuales. El mensaje público del DT, de cara al verano, se sostuvo desde el profesionalismo y con distancia.
“Yo creo que hay decisiones que se deben tomar a tiempo en algunas cosas y, obviamente, Marcus está en esa situación. Pero en este momento no está definido nada. Y va a tener que definirse, porque tiene que llegar a un punto. Pero por ahora, no hay nada para decir”, sostuvo Carrick. Con el Mundial asomando en el horizonte y Barcelona demorando la definición de un acuerdo, la continuidad de Rashford aparece como uno de los capítulos más atrapantes del próximo mercado de pases.
