Aunque en las últimas etapas dirigió en Francia y en Inglaterra —con pasos por PSG y Chelsea— Mauricio Pochettino mantiene intacta su relación con Tottenham. El entrenador argentino pasó más de cinco años al frente de los “Lilywhites”, los llevó a una final de Champions League y sostuvo al equipo peleando durante varias temporadas en la parte alta de la Premier League. En ese contexto, sus declaraciones reavivaron la idea de que su vínculo con el club del norte de Londres podría no estar completamente cerrado.
El “hogar” que dejó Tottenham: una historia con final abierto
Consultado sobre su vínculo con la institución y con su gente, Pochettino fue directo al describir lo que le significa el club. “Tottenham se siente como casa. Si las condiciones fueran las correctas, volvería. Es un club que siempre estará en mi corazón”, expresó en una entrevista. Ese mensaje, además de sonar emocional, alimentó el debate sobre una posible segunda etapa para un DT que ya conoce el peso de la camiseta y la expectativa que genera el proyecto en el hincha.
Su paso por Spurs estuvo marcado por dos ejes: la formación y consolidación de jóvenes talentos —con nombres como Harry Kane y Dele Alli— y el cambio de época que significó el estreno de un estadio nuevo, moderno y pensado para sostener el crecimiento deportivo. Si bien no llegó al objetivo de levantar un trofeo durante su ciclo, el estilo de juego y la forma en que el equipo conectó con la tribuna alcanzaron un nivel que no se veía desde hacía décadas. Para Pochettino, ese lazo con los fanáticos sigue siendo una motivación poderosa.
Del auge europeo al “pico” de 2016-17: por qué Tottenham se acostumbró a pelear
Antes de su llegada, Tottenham había logrado clasificar a la Champions League apenas una vez en la era Premier League. Con Pochettino, el club cambió de ritmo: se transformó en un equipo habitual entre los grandes del continente y encadenó cuatro clasificaciones consecutivas a la máxima competencia europea. El momento más alto de ese proceso llegó en la temporada 2016-17, cuando el conjunto londinense compitió por el título y terminó segundo con 86 puntos, un registro récord para la institución.
Además, Spurs vivió otra etapa de gran exposición en Europa con un recorrido que lo llevó a una final de Champions League en 2019. En ese camino, el equipo llegó al último partido, pero terminó perdiendo frente a Liverpool. Ese tipo de trayectorias es parte de la razón por la que el “capítulo pendiente” que sugiere el entrenador tiene tanto peso: no es solo nostalgia, también hay un historial reciente de ambición.
El crecimiento de Pochettino desde 2019 y el momento actual: qué puede y qué no puede esperar Tottenham
Desde 2019, la carrera de Pochettino tuvo una maduración clara. En PSG sumó títulos en Francia: ganó Ligue 1, la Coupe de France y el Trophée des Champions. También tuvo una experiencia con la selección de Estados Unidos, llevándola a un segundo puesto en la CONCACAF Gold Cup. Esos aprendizajes —incluida la etapa desafiante que atravesó en Chelsea— lo posicionan como un entrenador más “hecho”, con un perfil que, según sus propias ideas, solo volvería a Tottenham si el proyecto encaja con sus objetivos actuales y con la ambición que construyó en el camino.
Por ahora, su prioridad inmediata está puesta en el desafío enorme de preparar a Estados Unidos para un Mundial en condición de local. En esa línea, remarcó que disfruta el proceso: “Ahora es disfrutar el Mundial”. Y luego dejó una frase que explica el horizonte de su deseo deportivo: confesó que estuvo muy cerca de conquistar la Premier League y la Champions League y que quiere intentarlo otra vez. En términos de proyecto, se mostró interesado en formar parte de una etapa con intención real de ganar ambos torneos.
La urgencia en la Premier: Tottenham último en la tabla de sensaciones, con cinco partidos por delante
Mientras Pochettino mira hacia el trabajo con la selección, Tottenham atraviesa un presente delicado en la liga inglesa. El equipo se encuentra en el puesto 18 y pelea con desesperación para evitar el descenso, con solo cinco jornadas restantes. En ese escenario, el club tomó una decisión para intentar revertir la situación y anunció el nombramiento de Roberto De Zerbi, quien firmó un contrato de cinco años y, además, no tiene cláusula de salida automática en caso de que los “Spurs” terminen descendiendo.
- Tottenham está 18° en la Premier League.
- Le quedan cinco partidos para asegurar la permanencia.
- El club contrató a Roberto De Zerbi con vínculo por cinco años y sin cláusula de rescisión si hay descenso.
En suma: Pochettino mantiene el cariño y la puerta emocional abierta hacia Tottenham, pero el timing depende de un proyecto que hoy, por resultados, está bajo presión máxima. Y con el equipo intentando sostenerse en la Premier, el “segundo acto” deberá esperar a que el rumbo deportivo vuelva a alinearse con la ambición que el argentino dice buscar.
