En medio de versiones cruzadas sobre un posible reencuentro con el banco merengue, José Mourinho salió a enfriar el clima y bajó el tono a los rumores. El entrenador portugués, que hoy dirige Benfica, es un nombre que vuelve a aparecer en la agenda de Real Madrid: se habla de Florentino Pérez impulsando una vuelta de “su ex” para aportar estabilidad a un plantel que no termina de enderezar el rumbo bajo el mando de Álvaro Arbeloa.
“Mi próximo objetivo es clasificar a Benfica a la Champions”
Mourinho no se metió de lleno en el tema Madrid cuando le preguntaron por esas conexiones. En cambio, reforzó que su prioridad inmediata es el proyecto que tiene en Portugal. “Mi próximo objetivo es devolver a Benfica a la Champions League”, aseguró en una entrevista con Il Giornale. Con esa frase, el DT de 63 años pareció dejar en segundo plano cualquier hipótesis de salida rápida, pese a que en los reportes también se menciona la existencia de una cláusula de ruptura “manejable” dentro de su contrato con el club luso.
La respuesta de Mourinho llega en paralelo a las advertencias de Guti, ex figura de Los Blancos. El español dejó un mensaje con tono crítico: sostuvo que el portugués ya no está en su mejor etapa y que Pérez debería buscar en otro lado una chispa táctica, en lugar de apostar por un regreso que, según su lectura, no sería el impulso necesario en este momento.
Roma, el Olimpico y la confesión sobre su mejor etapa
Más allá del presente, Mourinho también revisó momentos de su carrera, con etapas cargadas de títulos en Chelsea, Inter y Real Madrid. En ese repaso, realizó una admisión llamativa sobre su paso por la capital italiana: pese a haber sido despedido por Roma en enero de 2024, aseguró que no guarda nada más que respeto por el club y por su gente.
“Para mí, Roma fue el mejor lugar de toda mi carrera. Nunca sentí un ambiente así alrededor de un equipo de fútbol. El Olímpico siempre estaba lleno”, expresó. Ese reconocimiento no fue casual: Roma y su hinchada quedaron unidos, en parte, por lo que Mourinho pudo construir en el campo de juego y por el vínculo que se generó con la tribuna.
La marca en Europa y el mensaje sobre la hinchada
El portugués llevó a Roma a la gloria en la Conference League en 2022 y, al año siguiente, el equipo llegó a la final de la Europa League. Con ese antecedente y el peso emocional del vínculo, Mourinho remarcó que la relación con los seguidores tiene un carácter especial y difícil de igualar.
Sobre cómo se ve hoy al equipo tras su salida, el DT fue contundente. “Ni siquiera cuando gané la Champions League vi escenas como esas. Mi Roma está terminada. No quiero agregar más. En realidad, solo una cosa: nadie debería culpar a los hinchas por no ganar. Los hinchas son los que sostienen al equipo, y nadie debería tocarlos”, dijo, marcando una línea clara respecto a las críticas y la manera en que se habla del club.
La presión en el Bernabéu y los candidatos para el cambio
Mientras Mourinho se concentra en Benfica, la situación en el Santiago Bernabéu no se detiene. Arbeloa fue designado para dirigir al primer equipo en enero, luego de la salida de Xabi Alonso, pero su etapa está bajo un foco intenso por el rendimiento reciente y una racha de resultados que no acompaña. En ese contexto, la dirigencia analiza opciones para encontrar una figura de alto perfil que pueda atravesar la transición y reordenar el rumbo del equipo.
De acuerdo con los reportes, Mourinho aparece como un candidato fuerte dentro de la lista que maneja Pérez, aunque no sería el único nombre en consideración. En paralelo, se mencionan entrenadores de gran peso mediático y trayectoria internacional: Lionel Scaloni, DT de la selección argentina; Mauricio Pochettino, máximo responsable del USMNT; y Sebastian Hoeness, ligado a Stuttgart.
Si finalmente se concretara el regreso de Mourinho, sería su primera experiencia en Madrid desde el período 2010-2013. Ese tramo estuvo marcado por una rivalidad intensa con el Barcelona de Pep Guardiola, un capítulo que dejó huella tanto en la competencia local como en el contexto europeo.
