José Mourinho, que en marzo había asegurado que renovaría su vínculo con total tranquilidad, ahora parece cada vez más cerca de despedirse de Benfica y de dejar el banco del Estádio da Luz. El giro en su postura llega en paralelo a versiones que indican que Real Madrid podría avanzar este verano para reemplazar a Álvaro Arbeloa, después de que el equipo no lograra cortar el dominio de Barcelona en la pelea por la Liga. Por el momento, Mourinho continúa al frente del plantel portugués, pero el curso sin grandes conquistas alimenta la idea de un posible regreso del portugués a Madrid para una segunda etapa.

Datos clave

  • Mourinho pasó de prometer una extensión de dos años a insinuar que su futuro ya no está atado a ese plan.
  • Las versiones vinculan a Real Madrid con un relevo de Álvaro Arbeloa para el próximo verano.
  • Benfica mantiene a Mourinho por ahora, pese a la falta de trofeos importantes en la temporada.
  • El portugués remarcó que su foco inmediato es el tramo final del campeonato y el compromiso ante Estoril.
  • Se menciona una cláusula de salida anticipada cercana a los 10 días dentro de su contrato vigente hasta 2027.

El cambio de postura: del “sin dudar” a “no”

En declaraciones que circularon en la primavera, Mourinho dejó en claro que su idea de continuar había sido contundente. El 1 de marzo había expresado que quería quedarse y que, si el club decidía renovar su acuerdo por dos años más, lo firmaría sin discutir nada. Sin embargo, consultado por si esa determinación seguía vigente tras el empate del lunes ante Braga, la respuesta fue directa: ya no lo veía igual.

El entrenador explicó que la fecha era clave y que, con el campeonato entrando en su fase final, no correspondía pensar en contratos ni en el futuro. Para Mourinho, esos últimos tramos del torneo no eran el momento de mirar hacia adelante, sino de enfocarse en la misión que se habían propuesto: lograr el “milagro” de terminar en la segunda posición.

Además, sostuvo que, desde que el equipo entró en la etapa decisiva de la temporada, decidió apartarse de distracciones y aislarse en su trabajo para concentrarse en lo que quedaba por jugar. En esa misma línea, anticipó que a partir del lunes iba a poder responder mejor sobre su porvenir como entrenador y también sobre el futuro de Benfica.

Benfica, el plantel y la negativa a hablar de Madrid

En su contacto con los medios, Mourinho evitó que las especulaciones consumieran la atención del plantel y se dedicó a mirar hacia adentro. Valoró al grupo de jugadores con el que trabajó, remarcó que disfrutó el día a día, que siempre se iba de los entrenamientos con la sensación de haber hecho un buen trabajo y definió al vestuario como “un buen grupo de hombres”.

Cuando le insistieron con el vínculo con Madrid, el DT se mostró firme en su postura. Dijo que la decisión y el momento de comunicarla dependen de él, y que nadie puede apurarlo para tomar resoluciones ni para hacerlas públicas. En su cabeza, según explicó, desde que empezaron las charlas y las posibilidades, solo existía una prioridad: trabajar y dar lo mejor hasta el partido contra Estoril. En ese sentido, pidió respeto por Benfica y por su profesión, y sostuvo que no debería tocarse ese objetivo salvo que alguien lo haga por motivos ajenos a lo deportivo.

También aclaró que no habló con nadie de otro club. Reconoció que ahora circulan menciones sobre Real Madrid, pero insistió en que eso podría ser cualquier otra institución. Su mensaje fue que, desde que arrancó la fase final del campeonato, no tenía sentido ocuparse de otra cosa que no fuera cumplir con su tarea inmediata; y añadió que a partir del domingo tendría esa posibilidad.

En otro tramo, Mourinho se refirió a cómo fueron interpretadas sus palabras sobre el plantel. Si algunos lo leyeron como un adiós, él sostuvo que no se trata de una despedida, sino de respeto hacia los jugadores y de una defensa preventiva. Argumentó que el fútbol, muchas veces, es ingrato y que por eso le parecía injusto que hoy se critique al equipo. Recordó que, cuando cuestionó a sus jugadores luego del partido con Casa Pia, lo hizo desde el corazón, aunque recibió fuertes señalamientos. Aun así, reivindicó su forma de ser: intentar ser justo con quienes dirige.

Finalmente, vinculó la lectura sobre su continuidad con el resultado deportivo que todavía no está definido. Remarcó que, si se piensa que Benfica no terminará segundo, entonces para él llega el momento de dar un paso al costado para defender al club, porque considera que merece esa posición. Y se detuvo en la idea de que no quiere comenzar la próxima temporada con castigos. A modo de explicación sobre sanciones, mencionó que normalmente duran 20, 30 o 40 días, o también se miden por partidos, aunque señaló que no tenía claro el número exacto.

El cierre del campeonato y el foco inmediato: Estoril

Este sábado 16 de mayo, Mourinho viajará con Benfica a Estoril para disputar el partido que, en el contexto de las informaciones que rodean su futuro, aparece como el más probable para su despedida. El objetivo es cerrar una Liga Portugal invicta y asegurar un lugar entre los dos primeros. No obstante, para conseguir esa segunda plaza, el equipo necesita que Sporting tropiece en su último compromiso.

Concluida la campaña local, el foco pasará de inmediato a Madrid. En el entorno del entrenador se menciona que Florentino Pérez estaría aguardando para activar un movimiento formal. Además, se alude a una ventana de cláusula de liberación de 10 días que se aproximaría dentro del contrato vigente de Mourinho, que corre hasta 2027. Con ese escenario sobre la mesa, la confirmación definitiva sobre un posible regreso al Bernabéu se ve como algo que podría estar a pocos días de producirse.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.